La prioridad nacional que Vox ha colocado en el centro del debate político se ha materializado por primera vez en los presupuestos autonómicos valencianos de 2026 aprobados esta misma semana. En el caso de las cuentas de la Generalitat Valenciana, el eje de los acuerdos entre el PP y los de Abascal se ha enfocado fundamentalmente a todo lo relacionado con las ayudas sociales y, además, se ha extendido a las medidas públicas para favorecer el acceso a la vivienda.Una política que los pactos sellados entre ambos partidos también contempla en las otras autonomías en que los populares dependen de su socio para gobernar tras el carrusel elecciones celebradas en los últimos meses.
En el caso de la nueva ley valenciana, los de Abascal han logrado el respaldo del PP a casi un centenar de enmiendas que han permitido introducir explícitamente ese concepto. Entre ellas destaca la que regula la renta valenciana de inclusión, la ayuda social básica a personas con menos recursos de la Administración autonómica. El texto que modifica el presentado por el propio Gobierno del PP incluye "la asignación prioritaria de los recursos públicos a quienes mantienen un arraigo real, duradero y verificable en la Comunidad Valenciana".












