El activista iraní Mehdi KhanakiEl régimen iraní ejecutó este miércoles a Mehdi Khanaki, un licenciado en derecho de 26 años y miembro de la Organización de los Muyahidines del Pueblo de Irán, condenado a muerte por el Tribunal Revolucionario de la ciudad de Karaj por su participación en las protestas antigubernamentales que sacudieron el país entre diciembre de 2025 y enero de 2026. Con su muerte, el número de personas ejecutadas en relación directa con ese levantamiento asciende a 24, según informó la ONG Iran Human Rights (IHR), con sede en Noruega.Las autoridades iraníes acusaron a Khanaki de actuar en favor de Israel y de Estados Unidos, así como de pertenecer a un “grupo terrorista contrarrevolucionario” y de fabricar, adquirir y poseer armas y munición de guerra. La agencia oficial Mizan, vinculada al Poder Judicial iraní, sostuvo que las armas incautadas al detenido habían sido disparadas durante las protestas de enero y que él mismo había recibido armamento e instrucciones a través de contactos en internet. Khanaki había sido arrestado el 10 de febrero en Karaj, ciudad ubicada a unos 50 kilómetros al oeste de Teherán, tras ser identificado por los servicios de inteligencia de la provincia de Alborz. El Tribunal Supremo ratificó la sentencia antes de que se procediera a la ejecución.PUBLICIDADEl caso condensa el patrón judicial que organismos de derechos humanos han documentado desde el fin de las protestas: procesos sumarísimos ante tribunales revolucionarios, cargos que combinan delitos de seguridad con acusaciones de colaboración con potencias extranjeras, y ausencia de garantías procesales verificables. El Consejo Nacional de Resistencia de Irán (CNRI) denunció que Khanaki fue sometido a meses de torturas físicas y psicológicas antes de su ejecución, y que la organización había alertado al Relator Especial de la ONU sobre su caso en marzo. IranWire, medio especializado en derechos humanos, señaló que los cargos en su contra no fueron respaldados por documentación accesible a verificación independiente.Foto archivo. Un policía iraní prepara la ejecución pública de un asesino iraní convicto