Francia está en plena elaboración de los Presupuestos para 2027. El país vecino se enfrenta a un reto importante en materia fiscal, ya que tiene que conseguir doblegar el abultado déficit y la ingente deuda que sopesan sus Cuentas Públicas a través de recorte del gasto. A mediados del mes de julio, el Ejecugtivo galo, encabezado por Sébastien Lecornu, aprobó el techo de gasto, fijado en 708.400 millones de euros, un 0,21% más que en este ejercicio. Lecornu ya plantea importantes recortes debido al amento del presupuesto en Defensa y el pago de los intereses de la deuda. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ya ha advertido este miércoles, en las conclusiones de su consulta del Artículo IV de 2026 con Francia, que Gobierno va a tener que hacer una consolidación fiscal "creíble" que favorezca al crecimiento y orientada al gasto "para reducir el déficit por debajo del 3% del PIB para 2029". Al mismo tiempo, tienen el reto de "afianzar de forma duradera la sostenibilidad de la deuda", argumentaban los expertos de la entidad multilateral.
La propia entidad ya advertía en su último Monitor Fiscal, publicado en abril, que los galos lo van a tener muy difícil para ajustar las cuentas en los próximos cinco años. Las previsiones de para este año de Bercy (así se conoce al Ministerio de Economía y Finanzas de Francia) es que el déficit se corrija del 5,1% de 2025 al 5% este año, es decir, un magro 0,1%. El FMI prevé que cierre el año en el 4,9% del PIB.








