Un vuelo que despegó en la noche del pasado martes 21 de julio desde Lisboa, con destino a Barcelona, tuvo que completar un descenso de emergencia en el Aeropuerto Adolfo Suárez-Madrid Barajas después de sufrir un problema de presurización. El suceso, por suerte, ha terminado en un susto por el que no ha habido que lamentar daños personales ni materiales.

Ha sido la cuenta de controladores aéreos en la red social X la que ha informado del suceso y la que ha comunicado también cómo se resolvió en cuestión de minutos, según recoge la web de Telecinco. “Anoche, el vuelo Lisboa–Barcelona iniciaba un descenso de emergencia hacia Madrid-Barajas por un problema de presurización”, narran desde este perfil.

En cuanto se vislumbró el defecto en la presurización, el equipo técnico del avión activó el protocolo “habitual en estos casos”: “Máscaras de oxígeno puestas y descenso inmediato y rápido hasta unos 10.000 pies (altitud respirable). Las comunicaciones con control antes y durante el descenso muchas veces o no se producen por la inmediatez o no se entienden por el uso de las máscaras”.

“Con el código de emergencia 7700 en nuestras pantallas, sabemos que algo va mal y apartamos todo el tráfico que pueda afectar. Al llegar a altitud segura, la tripulación revisa la situación a bordo y contacta con nosotros pidiendo la asistencia necesaria”, explican desde la cuenta de controladores aéreos.