Barcelona (EFE).- Un avión de Turkish Airlines ha hecho este jueves un aterrizaje de emergencia en el Aeropuerto de Barcelona por una amenaza de bomba, una alerta que ha quedado finalmente en un susto, tras constatarse que el origen de la incidencia había sido una broma en el móvil de un pasajero.

La aeronave, con 148 pasajeros y siete tripulantes, ha despegado de Estambul (Turquía) a las 9:22 horas (hora local) y ha aterrizado en El Prat, su destino, a las 10:57 horas, con un retraso de unos 30 minutos respecto a la hora prevista.

El aparato, que ante la amenaza de bomba ha tenido que ser escoltado por un caza francés cuando sobrevolaba el espacio aéreo del país galo, lo que ha llevado al Ministerio de Defensa a autorizar la entrada del avión militar a territorio español, ha tomado tierra sin incidentes y ha sido derivado a una zona de seguridad para su revisión.

El pasaje ha podido bajar por su propio pie y ha sido trasladado a una sala de seguridad, mientras la Guardia Civil ha inspeccionado el avión y ha descartado la presencia de artefactos explosivos a bordo.

Alerta del comandante