La Guardia Civil investiga de qué teléfono partió el mensaje “Bomb at 9.30″, que hizo activar el protocolo de emergencia

La compañía Turkish Airlines exigirá responsabilidades judiciales al pasajero que provocó el aterrizaje de emergencia de un avión en Barcelona tras difundir el bulo de que había una bomba a bordo. La aerolínea ha informado de que “se han iniciado las gestiones para identificar al pasajero en cuestión y emprender acciones legales”. El incidente ocurrió este jueves en un vuelo que había salido de Estambul a las nueve de la mañana y que tenía su aterrizaje previsto antes de las once en el

lpais.com/espana/catalunya/2026-01-13/el-aeropuerto-de-el-prat-cerro-2025-con-575-millones-de-pasajeros-por-encima-de-su-limite-teorico.html" data-link-track-dtm="">aeropuerto de El Prat. En pleno vuelo se propagó la alerta porque un pasajero difundió una falsa alarma de bomba usando su teléfono móvil. La tripulación activó el protocolo de seguridad y dos aviones caza franceses llegaron a custodiar el avión de Turkish hasta que completó su aterrizaje en las pistas de Barcelona.

El vicepresidente de Turkish Airlines Yahya Üstün valoró tras el incidente que “las autoridades competentes del país realizaron los controles de seguridad necesarios y no detectaron ninguna irregularidad”, y él mismo se encargó de anunciar que la compañía tiene intención de hallar al responsable de la falsa alarma para pedirle responsabilidades judiciales. El pasaje que viajaba en el vuelo TK 1853 tuvo que ser evacuado del avión y custodiado en las terminales de El Prat mientras la policía chequeaba el avión y los equipajes para descartar la presencia de explosivos.