M+.- Aprender a administrar el dinero mientras se explora una ciudad virtual y se toman decisiones cotidianas es la propuesta de Fin City, un videojuego desarrollado por ocho estudiantes de TecMilenio Campus Laguna, en Torreón, Coahuila, que busca fortalecer la educación financiera entre los jóvenes mediante una experiencia interactiva.El proyecto convirtió al equipo Javalio en el único representante de Coahuila en Enactus México 2026, la principal competencia nacional de emprendimiento social universitario.El equipo está integrado por programadores, diseñadores y especialistas en finanzas que combinaron sus conocimientos para transformar conceptos económicos en retos y mecánicas de juego. La apuesta es sencilla: demostrar que aprender sobre ahorro, presupuesto, crédito y consumo responsable puede ser tan entretenido como jugar un videojuego.Javalio está conformado por los programadores Rigoberto Godoy Flores (el capitán del equipo), Luis Gael Juárez García, Víctor Gael Ramírez Medina, Carlos Emanuel Pérez Sandoval y César Ernesto Rodríguez Ortiz; y la responsable del área financiera, Nidia Gutiérrez Ortega, así como las diseñadoras Andrea Irene Flores Quesada y Mariana Salazar Romero.De un hackatón a representar a todo CoahuilaDe acuerdo con su capitán, Rigoberto Flores, la idea nació durante el HackaTec 2025, donde los participantes disponían de apenas 24 horas para desarrollar una solución tecnológica a un problema social. Tras identificar la falta de educación financiera entre los jóvenes, el equipo creó un primer prototipo web que obtuvo el segundo lugar del certamen."La idea es aprender jugando", resumió Flores.A partir de esa experiencia, el proyecto evolucionó hasta convertirse en un videojuego pensado para complementar la enseñanza en las aulas y facilitar la comprensión de conceptos financieros mediante actividades interactivas. Su meta, dijo, es llevar Fin City a instituciones educativas de todo México y, posteriormente, de Latinoamérica."Lo que hacemos es construir un glosario con los conceptos financieros que queremos enseñar y convertirlos en mecánicas de juego. Esa es la parte más complicada, porque el jugador debe aprender de manera natural mientras avanza en la historia. Todo comienza con una lección impartida por la mascota del juego, 'Fin', un extraterrestre verde que guía al usuario y después pone a prueba lo aprendido mediante experiencias interactivas", explicó.