En un aula de un centro público del barrio de Nazaret, en Valencia, un grupo de alumnos construye aldeas, gestiona recursos energéticos y toma decisiones sostenibles mientras compite amistosamente con sus compañeros. A simple vista, parece que están jugando. Pero detrás de esa mecánica lúdica se encuentra Eutopía, una sofisticada plataforma de evaluación por competencias desarrollada por la startup Zynergic Education. Una herramienta que recoge más de 1.000 datos por alumno y hora de uso, y los traduce en informes automáticos adaptados a cada comunidad autónoma, aliviando la sobrecarga de trabajo docente y respondiendo de forma directa a una de las grandes exigencias de la Lomloe: evaluar a los estudiantes no solo por lo que memorizan, sino por lo que saben hacer.

El impulso detrás de esta propuesta nace de una historia personal, la de Ernesto Buñuel, fundador y CEO de Zynergic, que fue diagnosticado de dislexia bilateral cruzada a los tres años. Aprendió a distinguir la izquierda de la derecha jugando al Mario Kart, y esa experiencia marcó su forma de entender el aprendizaje. Tras formarse en ingeniería de diseño industrial en la Universidad Técnica de Eindhoven (Holanda), regresó a Valencia con la idea de crear un recurso pedagógico basado en videojuegos que pudiera ayudar a otros alumnos como él. Pero tener una buena idea no basta para emprender.