Javier Dale 22/07/2026 14:10 Actualizado 22/07/2026 14:31 Síguenos en Google0:000:00El audio de esta noticia está generado mediante Inteligencia ArtificialLa declaración de una colaboradora de la terapeuta de la familia Andic, Maria Julia Lüderwaldt, según la cual el hijo mayor recibió instrucciones de la terapeuta para someterse con su padre a una situación límite —incluso con la indicación de que debía ponerse “al borde de un precipicio” forzando una situación extrema— ha dado un giro al caso, y también ha elevado la pregunta de la fiabilidad o reconocimiento de este tipo de terapias.Aunque en EE.UU. existen y se practican terapias basadas en la experiencia, como puedan ser las llamadas terapias de aventura, de entornos naturales o de atención conductual en entornos al aire libre, este tipo de prácticas carecen de una evidencia científica que las avalen. Estos métodos contemplan la realización de actividades de riesgo —rappel, supervivencia en la naturaleza, senderismo— que pueden tener como objetivo forzar la colaboración entre personas. Buscan, como consecuencia, que la relación entre esas personas mejore. En todo caso, es obligado realizarlas bajo supervisión terapéutica directa y en un entorno seguro.Lee tambiénEste tipo de terapias, recogidas en el nombre comercial —no científico—, de terapias de experiencia extrema, son comunes y populares en EE.UU., donde cada Estado es el que legisla este tipo de actividades. La terapias de experiencia extrema derivan de la psicoterapia experiencial, que la Asociación Estadounidense de Psicología (APA, por sus siglas en inglés) define como “una amplia familia de psicoterapias surgidas en las décadas de 1950 y 1960 y englobadas dentro de la psicología existencial-humanista”. El ancho de estas terapias, que recogen prácticas como la arteterapia o la equinoterapia, es ilimitado, y carece de aval empírico.En mayo de 2025, la revista Clinical Psychology & Psychotherapy publicó un estudio sobre las psicoterapias experienciales que afirma que las evidencias positivas encontradas sobre este tipo de prácticas son “heterogéneas” y subraya la ausencia de “ensayos de gran tamaño y metodológicamente rigurosos” que las avalen.En este punto, conviene recordar que el Col·legi Oficial de Psicologia de Catalunya (COPC) ha abierto una investigación contra María Julia Lüderwaldt, terapeuta de los Andic, por ejercer la psicología sin estar colegiada. El COPC investiga asimismo si en este caso hubo intrusismo profesional o mala praxis.Las llamadas terapias de experiencia extrema no están específicamente reconocidas como tales en España. Según el Ministerio de Sanidad, que lanzó en 2019 un Plan de Protección de la Salud frente a las Pseudoterapias, se considera como tal “a la sustancia, producto, actividad o servicio con pretendida finalidad sanitaria que no tenga soporte en el conocimiento científico ni evidencia científica que avale su eficacia y su seguridad”. Las terapias de experiencia extrema entran dentro de esta definición.Javier Dale Becedóniz (Santander, 1975) es periodista. Tras ser coordinador de contenidos del fin de semana en La Vanguardia (edición digital), fue Jefe de Redacción en Newtral.es y portadista en ABC
Las “terapias de experiencia extrema”, un conjunto de prácticas próximas a las pseudoterapias sin aval científico
Una ayudante de la terapeuta de los Andic afirma que Jonathan recibió instrucciones de su terapeuta para someterse con su padre a una situación límite











