Barcelona (EFE).- El testimonio de una intérprete británica que mostró a Jonathan Andic la ruta de Montserrat por donde se despeñó su padre, por encargo de la psicóloga familiar, ha vuelto a situar en el punto de mira la terapia de «confrontación» en la que ambos estaban inmersos para mejorar su relación.

Según ha avanzado El Periódico y han confirmado a EFE fuentes cercanas al caso, la nueva testigo, que ha declarado por el momento solo ante los Mossos d’Esquadra, ha admitido que acompañó a Jonathan Andic a hacer la excursión por las cuevas de salitre de Collbató (Barcelona) una semana antes de que el fundador de Mango, Isak Andic, muriera al caer desde unos cien metros de altura cuando caminaba a solas con su hijo el 14 de diciembre de 2024.

La testigo colaboraba con la terapeuta de la familia

La testigo colaboraba con la terapeuta de la familia, Julia L., quien el pasado 30 de junio declaró ante la jueza de Martorell (Barcelona) que investiga el caso también con la condición de testigo, pese a que inicialmente la instructora había encargado a los Mossos que investigaran su posible implicación en los hechos.

La psicóloga, que no está colegiada, dirigía una terapia psicoanalítica para mejorar la relación entre el empresario y sus hijos en la que, según reconoce la defensa, había potenciado «cierta confrontación de acción y reacción para encontrar el crecimiento».