Las revelaciones de una colaboradora de la terapeuta familiar sobre la excursión a Montserrat añaden presión sobre el primogénito de Isak Andic

Las contradicciones y las mentiras, o al menos lo que los Mossos interpretaron como contradicciones y mentiras, convirtieron a Jonathan Andic en sospechoso en primera instancia. Sus dos declaraciones, como testigo, sobre la excursión a la montaña de Montserrat (Barcelona) en la que murió su padre, el fundador de Mango Isak Andic, no convencieron a los investigadores. Un año y medio después, Jonathan volvió a declarar, esta vez ante la jueza, tras ser detenido y acusado de homicidio. La comparecencia, en la que defendió su inocencia y la buena relación con su padre, ha quedado ahoa en entredicho por la aparición de una testigo inesperada que puede resultar clave en la resolución del caso Andic: una intérprete británica que, según ha explicado, acompañó a Jonathan durante una visita previa al Camí de les Feixades, el lugar en el que Isak Andic, el hombre más rico de Cataluña, cayó desde una altura de casi cien metros y murió en el acto el mediodía del 14 de diciembre de 2024.

Después de un año de angustia y con dificultades para conciliar el sueño, la testigo compareció de forma voluntaria ante los Mossos d’Esquadra a finales de junio. Lo hizo después de saber, por la prensa, que la jueza de Martorell Raquel Nieto investigaba la participación de “terceras personas”, más allá de Jonathan, en el presunto parricidio. Jo, nombre de pila de la traductora, temió que podía estar en el radar policial. Y decidió acudir, acompañada por un abogado, a dar explicaciones antes de que se las pidieran.