Las fábricas españolas comienzan a recoger la cosecha de las millonarias inversiones realizadas para adaptarse a la producción de vehículos eléctricos. Aunque la fabricación total volvió a retroceder en junio y acumula un descenso del 1,7% en el primer semestre, el fuerte repunte de los modelos eléctricos puros, cuya producción se duplicó respecto al mismo mes del año pasado, confirma que las nuevas líneas de montaje empiezan a entrar en funcionamiento y anticipa la recuperación que espera el sector una vez culminen los procesos de transformación.
La producción de vehículos en España alcanzó en junio las 205.142 unidades, un 4,9% menos que un año antes, afectada por los ajustes industriales necesarios para incorporar nuevos modelos electrificados y por la debilidad de la demanda en los principales mercados europeos. En el conjunto del año, las plantas españolas han ensamblado 1.199.542 vehículos, un 1,7% menos que en el mismo periodo de 2025. La previsión de la Asociación de Fabricantes (Anfac) es la de acabar el año con una producción estancada de unos 2,3 millones de vehículos en la que los eléctricos escalarán posiciones.
Los turismos concentraron la mayor parte de la caída, con 163.308 unidades (-4,3%), mientras que los vehículos comerciales e industriales descendieron un 7,2%, hasta las 41.834 unidades. En el acumulado anual, los turismos retroceden un 2,4%, mientras que los comerciales e industriales logran mantenerse ligeramente en positivo, con un crecimiento del 0,8%.









