Investigadores y desarrolladores espa�oles de semillas, preparados para las nuevas t�cnicas gen�ticas en las variedades vegetales.Un cambio normativo da esperanza a muchos consumidores con limitaciones nutricionales, adem�s de mejorar la resistencia o la vida �ltil de los alimentos. El Parlamento Europeo acaba de adoptar el nuevo marco normativo para las Nuevas T�cnicas Gen�micas (NTGs), que en la pr�ctica facilita la puesta en marcha de variedades vegetales modificadas con diversas aplicaciones. Entre ellas, las resistentes a determinadas plagas, a situaciones clim�ticas como la sequ�a, a procesos de maduraci�n que alargan la frescura, e incluso a algunas que no provocan alergias e intolerancias. De estas �ltimas existen varias iniciativas espa�olas con gran potencial.En qu� consiste el cambioLas variedades vegetales medificadas gen�ticamente, que hasta ahora ten�an que someterse a un largo proceso en Europa para ser validadas por considerarse transg�nicas, pasan a dividirse en dos categor�as, como explica el Parlamento Europeo.NTG 1: plantas con un n�mero limitado de modificaciones y que, adem�s, podr�an haberse producido mediante mejora vegetal convencional. Se les tratar� como a las plantas convencionales.NTG de categor�a 2: plantas que han sufrido modificaciones gen�ticas m�s extensas o complejas. Est�n sujetas a la estricta normativa vigente en materia de organismos modificados gen�ticamente (OMG) y deber�n someterse a un proceso de evaluaci�n de riesgos, adem�s de obtener autorizaci�n para poder comercializarse en la UE. Un proceso algo m�s largo, pero m�s ligero que el anterior.AplicacionesPara la Asociaci�n Nacional de Obtentores Vegetales (Anove), esta decisi�n supone "un punto de inflexi�n para la agricultura europea y espa�ola" y considera que era urgente. Su director general, Antonio Villarroel, explica a EXPANSI�N que con la edici�n gen�tica se pueden activar o desactivar determinadas caracter�sticas de las plantas. Esto permite hacerlas m�s eficientes o m�s rentables. Destaca, por ejemplo, que en Estados Unidos se ha logrado editar soja para que tenga m�s contenido de aceite, o que en Jap�n se han comercializado tomates con mayor contenido de antioxidantes.Villarroel se�ala que se est�n desarrollando tambi�n variedades de ma�z, girasol y otros cultivos resistentes a la sequ�a, e incluso se pueden editar genes para que las plantas sean naturalmente resistentes a las plagas y se reduzca considerablemente el uso de fitosanitarios.Otras aplicaciones que destaca Villarroel son las frutas que maduran m�s lento o que tienen una mayor vida post cosecha, algo que redunda en una mejora para su viabilidad comercial y para reducir el desperdicio alimentario.Casos en Espa�a: tomates, berenjenas y trigoEntre las investigaciones m�s adelantadas en estas l�neas desarrolladas en nuestro pa�s hay dos muy centradas en las mejoras para la salud humana, en tomates y en trigo.En el primer caso, el investigador y empresario Antonio Granell, de la Universidad de Valencia y fundador de la compa��a Madeinplant, explica que han trabajado en la edici�n gen�tica de variedades de tomates en las que se han editado genes para prote�nas alerg�nicas en tomate, que son siete cambios gen�ticos. Entrar�a dentro de las NTG1, as� que ahora se consideran como plantas convencionales."Las t�cnicas pueden hacer lo que antes pod�a hacer un mejorador de forma natural, pero m�s r�pido, porque requer�an mucho esfuerzo. El mejorador cruza variedades o selecciona frutas, pero puede tardar a�os", explica Granell. "Con los cruces te llevas un pedazo de la informaci�n gen�tica", apunta, "con la edici�n gen�tica se gana en precisi�n y tambi�n en potencia"Tambi�n puden modificar para que los tomates tengan m�s az�cares, o que acumulen caratenoides para hacer los tomates m�s saludables porque son potentes antioxidantes. A trav�s de Madeinplant proporcionan los servicios de edici�n gen�tica a las empresas de semillas de tomates que desarrollan las variedades.Su laboratorio trabaja tambi�n con berenjenas, sobre las que han podido editar determinadas enzimas (polifenoloxidasas) para evitar que pardeen cuando se cortan, de manera que sea m�s lento o que desaparezca. "Es importante cuando se utilizan para alimentos de cuarta gama, cuando la exposici�n al ox�geno puede estropearlas", comenta. Y cuenta que otras empresas han llegado a soluciones smilares para los pl�tanos. Este desarroollo con berenjenas "lo hicimos hace un par de a�os, pero hasta ahora no pod�amos llevarlas a mercado en Europa", a�ade Granell.Un gran avance ser� tambi�n la posibilidad de que llegue a comercializarse el trigo sobre el que est� trabajando el investigador Francisco Barro en el Instituto de Agricultura Sostenible de C�rdoba. "Hemos introducido cambios en el genoma, en el ADN del trigo, evitando que determinados genes y prote�nas se expresen". El resultado: una soluci�n para las personas que son intolerantes al gluten o cel�acas. Se trata de un proceso m�s complejo que el de los tomates, porque intervienen muchas m�s prote�nas, pero se trata de un caso que podr�a ser muy beneficioso para una parte importante de la poblaci�n. Apunta que, aunque sabe que hay otros investigadores en Estados Unidos tabajando sobre esta opci�n, "nadie ha llegado tan lejos en los resultados como nosotros".Barro explica que todav�a no se est� comercializando, pero "hemos llegado al nivel de prueba de concepto". Posteriormente, sus trabajos ser�an materializados por compa��as desarrolladoras de semillas que lo podr�an llevar hasta el mercado.La Newsletter de EXPANSI�N sobre Alimentaci�n y Distribuci�n incluye tambi�n esta semana los resultados de Incarlopsa y Helados Estiu, las aplicaciones de Dia en Inteligencia Artificial o la competencia de las aplicaciones de comida a las cadenas de pizzer�as. Puede recibirla los mi�rcoles por correo electr�nico.