Si el Parlamento Europeo no actúa se aprobará una ley que permitirá que lleguen a nuestro plato alimentos modificados genéticamente sin mencionarlo

En julio de 2023, la Comisión Europea presentó una propuesta para la desregulación generalizada de las plantas obtenidas mediante nuevas t...

écnicas genómicas (NTG). Desde entonces, el debate ha avanzado a un ritmo inusualmente rápido y sin mucho eco mediático, a pesar de la magnitud de sus repercusiones. El 19 de diciembre de 2025, el Comité de Representantes Permanentes (Coreper) de la UE votó por mayoría cualificada a favor de la desregulación, que permitiría que un gran número de estos organismos modificados genéticamente (OMG) no sean sometidos a una evaluación de riesgos específica, ni estén sujetos a etiquetado ni a trazabilidad, de conformidad con el procedimiento legislativo 2023/0226 (COD) del Observatorio Legislativo del Parlamento Europeo. Si el Parlamento Europeo no presenta ninguna moción de rechazo o enmienda esta primavera, se aprobará una ley que afectará a los alimentos que llegan a nuestros platos y a todo el entorno natural.

Esta desregulación se produce en un contexto de crisis climática y agroalimentaria. El campo español sufre sequías prolongadas, olas de calor y nuevas plagas. Pero la urgencia climática no puede ser una excusa para imponer falsas soluciones ni para rebajar estándares democráticos, sanitarios y ambientales. Si algo está en juego, en primer lugar, es el derecho de las personas consumidoras a saber qué comen, algo que se perdería porque los nuevos transgénicos no deberán aparecer identificados con ninguna etiqueta.