Se trata del tercer texto legislativo en materia de agricultura que tramita el Parlamento francés en menos de tres años. Después de una ley de orientación agrícola, en febrero de 2025, y de una controvertida “ley sobre los obstáculos a la profesión de agricultor” hace un año, este martes el Senado ha aprobado de manera definitiva un nuevo texto de “urgencia agrícola”. Una nueva pieza de legislación que ha detonado una tormenta política y cuya aprobación va a llevar, según anuncian varios medios franceses, a la ministra de Medio Ambiente, Monique Barbut —antigua directora de WWF en el país— a anunciar su dimisión este mismo miércoles.
Anunciado por el primer ministro, Sébastien Lecornu, el pasado invierno, en plena movilización de protestas de los agricultores, la intención del Ejecutivo francés era elaborar una ley reducida para responder a peticiones concretas de los sindicatos agrarios. Pero el texto se ha ido ampliando en su tramitación hasta acumular cerca de 70 artículos en su última versión, incluidas disposiciones controvertidas sobre la gestión y el almacenamiento del agua, los ataques de lobos, los ingresos de los agricultores o la simplificación de los trámites administrativos para ampliar las explotaciones ganaderas.










