El Gobierno del primer ministro francés, Séabastien Lecornu, había logrado superar las tormentas de los últimos meses e instalarse en una una cierta estabilidad en la recta final de su mandato. Pero a las puertas del verano, se ha abierto una crisis inesperada con el anuncio de dimisión de la ministra de Transición Ecológica, Monique Barbut. Este miércoles por la mañana reiteró que presentará su renuncia como protesta por la aprobación definitiva por el Parlamento de una controvertida medida sobre pesticidas a la que se oponía y que los agricultores habían reclamado insistentemente para no perder competitividad. El martes había anunciado su decisión a Lecornu. Finalmente, ha anunciado que acepta “continuar su misión” a petición del presidente Emmanuel Macron, que no ha aceptado la renuncia, según recoge Le Monde. El Parlamento aprobó el martes el proyecto de ley de urgencia agrícola del Gobierno, que contempla, entre otras medidas, la reintroducción, con carácter excepcional, de determinados pesticidas autorizados en la Unión Europea, pero prohibidos en Francia. El texto permite que la Agencia Nacional de Seguridad Sanitaria (Anses) autorice nuevamente, bajo ciertas condiciones, el uso del acetamiprid y el flupiradifurona para un número limitado de sectores en dificultades, entre ellos los de la avellana y la remolacha azucarera.Barbut, que fue presidenta de la organización ecologista WWF Francia, se mostró muy decepcionada con la iniciativa de la Asamblea Nacional, que reintroduce sustancias químicas prohibidas. “En 2016, Francia decidió prohibir el acetamiprid en aplicación del principio de precaución, sobre la base de los conocimientos científicos disponibles en ese momento. (…) Diez años después, lejos de haber disipado las preocupaciones, los estudios científicos siguen alimentando las dudas sobre sus efectos en la salud humana y el medio ambiente", criticó Monique Barbut. “En estas condiciones, el principio de precaución no ha perdido vigencia; al contrario, hoy es más necesario que nunca”.La ex presidenta de WWF Francia asistió desde su ministerio a los acalorados debates sobre el proyecto de ley. La Asamblea Nacional aprobó la ley en la noche del lunes al martes con el apoyo de la derecha y del Reagrupamiento Nacional (RN), y posteriormente el Senado le dio su luz verde definitiva. En contraste con la posición de su colega Monique Barbut, la ministra de Agricultura, Annie Genevard, celebró la decisión al afirmar que los parlamentarios “han prestado un gran servicio a la agricultura francesa”.Barbut nunca ocultó su escaso apego a los cargos de poder. Macron, que anteriormente la había nombrado enviada especial para el clima, y Lecornu tuvieron que insistir para convencerla de incorporarse al Gobierno el pasado 12 de octubre. “Yo no pedí estar aquí”, comentó a algunos colegas al margen de su primer Consejo de Ministros, según ha publicado Le Figaro. Barbut aseguraba ya en los últimos meses que había renunciado a la ambición a cualquier precio y que estaba dispuesta a dimitir si se contravenía lo que habían pactado con el primer ministro a su llegada al Ejecutivo.Este miércoles Barbut se ha ratificado en su decisión en un mensaje en la red profesional Linkedin. Asegura que ha intentado defender “el silencio de nuestros bosques, la calidad de nuestra agua, la pureza de nuestro aire, la riqueza de nuestros suelos y la diversidad de la vida”, pero que los “poderosos” han ganado. “Por eso anuncié ayer al primer ministro que ya no se reúnen las condiciones para mi permanencia en el Gobierno y que, en consecuencia, presentaré hoy mi dimisión al presidente de la República”.