Alcanzar la jubilación no siempre significa vivir con tranquilidad. Máximo, un pescadero jubilado que cobra una pensión de 800 euros al mes, reconoce que únicamente puede salir adelante porque terminó de pagar su vivienda antes de dejar de trabajar. “Me ha quedado una pensión muy pequeña, de 800 euros al mes. Gracias a Dios que tengo la casa pagada, si no, muerto de hambre”, explicó ante las cámaras de Espejo Público, el programa de Antena 3. Su testimonio refleja las dificultades económicas que afrontan quienes reciben prestaciones muy ajustadas. Máximo trabajó durante años como pescadero autónomo y esperaba disfrutar de una jubilación algo más desahogada. Sin embargo, su pensión se encuentra muy por debajo de los 1.363,40 euros mensuales que alcanza la prestación media del sistema, según los datos recogidos en el programa. Su trayectoria como trabajador por cuenta propia también ha influido en la cantidad que percibe. Los periodos de inactividad o los meses sin cotizar pueden reducir considerablemente la pensión final de los autónomos, ya que las lagunas de cotización se contabilizan como cero en el cálculo de su prestación. Aunque tener la casa pagada le evita afrontar un alquiler o una hipoteca, los 800 euros se consumen rápidamente entre suministros, impuestos municipales y alimentación. Después de cubrir los gastos básicos, apenas le queda margen para asumir una avería doméstica, una reparación o cualquier otro desembolso inesperado. La situación también ha cambiado sus hábitos de consumo. El pescado que vendió durante buena parte de su vida se ha convertido ahora en un producto difícil de incluir habitualmente en su cesta de la compra. Su caso muestra cómo disponer de una vivienda en propiedad puede marcar la diferencia entre llegar con dificultades a final de mes o quedar en una situación todavía más vulnerable. Alcanzar la jubilación no siempre significa vivir con tranquilidad. Máximo, un pescadero jubilado que cobra una pensión de 800 euros al mes, reconoce que únicamente puede salir adelante porque terminó de pagar su vivienda antes de dejar de trabajar.