Entre la base máxima de cotización y la pensión máxima marcada por el Gobierno hay una diferencia de casi 1.742 euros mensuales. Así, mientras la base máxima de cotización asciende a 5.101,20 euros mensuales, la pensión máxima se sitúa en los 3.359,60 euros mensuales. ¿Qué significa esto? Que aunque la pensión de jubilación sea superior al tope por haber cotizado por la base máxima, no podrá superar los 3.359,60 euros mensuales."Se observa un importante desequilibrio entre la base de cotización y la pensión que se recibe", subraya Alfonso Muñoz, funcionario de la Seguridad Social, en su canal de YouTube, donde advierte que los que cotizan por la base máxima nunca recibirán lo equivalente en su prestación, ni aunque hayan trabajado 40 años. Mientras, los que hayan trabajado a jornada parcial sí que cobrarán el 100%, o incluso más de lo que aportaron, hasta alcanzar la pensión mínima (entre 827,90 y 1,256,60 euros mensuales).
La base de cotización máxima nunca corresponderá a la pensión máxima
Y es que a la hora de conceder las pensiones la Seguridad Social se basa en el principio de contributividad, que establece una relación de proporcionalidad entre lo que una persona aporta al sistema a través de las cotizaciones sociales y lo que recibe como prestación. Es decir que, por norma general, a mayor tiempo trabajado mayor importe de pensión.

