La reciente actuación de la Selección Argentina en el Mundial provocó una discusión internacional que superó el ámbito deportivo. Diversos sectores en redes sociales y medios extranjeros impulsaron críticas a la conducta del equipo y generaron la sensación de una supuesta “campaña antiargentina”.En redes sociales, circularon acusaciones de “sucios”, “tramposos” y “deshonra al fútbol”. La conversación pública se polarizó y se multiplicaron los contenidos falsos, lo que dificultó distinguir los hechos reales de las interpretaciones interesadas.PUBLICIDADEl fenómeno también se reflejó en la viralización de supuestas arengas o situaciones de violencia dentro del equipo. Los algoritmos de las plataformas sociales favorecieron la expansión de estos materiales, facilitando que los usuarios accedan a traducciones automáticas y a una variedad de relatos que se potencian por la velocidad y alcance de la tecnología digital.Las redes sociales multiplicaron acusaciones contra la Selección Argentina y difundieron contenidos falsos que polarizaron la conversación pública (Photo by PATRICIA DE MELO MOREIRA / AFP)Lucas Malaspina, consultor de Asuntos Públicos Digitales explicó en Infobae Al Mediodía, que la traducción automática en plataformas como TikTok, X, YouTube e Instagram multiplicó el alcance de los mensajes contra Argentina. PUBLICIDADEl consultor resaltó que la dinámica de las redes sociales facilita la propagación de contenidos falsos o sesgados: “El sistema de incentivos de las redes sociales hace que los creadores de contenido produzcan material que rinde más si genera enojo o polémica”.El fenómeno no responde únicamente a una organización centralizada. “No voy a decir que hay una operación, que hay un grupo de gente que se juntó para decir vamos a darle a la Argentina. Eso no está comprobado al día de hoy”, aclaró Malaspina. Sin embargo, reconoció la existencia de campañas y la posibilidad de actores que diseñan piezas de desinformación para influir en el debate público.PUBLICIDADEl especialista señaló que el contexto político global influyó en la imagen de la selección argentina. La figura de Javier Milei, presidente de Argentina, y su apoyo explícito a Israel en un escenario internacional complejo, sumaron elementos a la controversia. “Es un presidente que tiene relevancia”, indicó Malaspina. Según el consultor, una parte del progresismo europeo y latinoamericano utiliza a Argentina como símbolo en sus propias disputas políticas.El posicionamiento del país en temas internacionales, sumado al protagonismo de figuras como Lionel Messi, incrementó la visibilidad de la selección. Malaspina vinculó la masividad del evento con una mayor exposición de Argentina a debates globales.PUBLICIDADLos algoritmos y la traducción automática en TikTok, X, YouTube e Instagram expandieron los mensajes contra Argentina a escala global (Estados Unidos). EFE/ Angel Colmenares