En Catalunya, la sentencia del TJUE sobre la ley de Amnistía se interpreta como un éxito. Jordi Turull (Junts) afirma que los que aún no han sido amnistiados volverán “caiga quien caiga” y el presidente Salvador Illa (PSC) dice que la sentencia debe aplicarse “le pese a quien le pese”. En RNE, el ministro Óscar Puente se identifica tanto con Carles Puigdemont que dice que, si él fuera presidente, “me plantaba hoy en España y que me detengan”. Puente es un referente infalible: si haces lo contrario de lo que dice él, siempre aciertas.El abogado Gonzalo Boye, que sigue perfeccionando su rictus inquietante de Jacques Vergès, escribe en El Nacional que le parece que el retorno Puigdemont quizá se está dilatando porque quien tendrá que tragarse este sapo no será el gobierno de Pedro Sánchez sino el de su sucesor. En el Aquí Catalunya (Ser), Laura Estrada entrevista a Oriol Junqueras, que, entre otros muchas respuestas sobre la amnistía y los presupuestos, define ERC como un “partido simpático”. Y cuando le preguntan por la victoria de España, Junqueras responde: “Es un éxito colosal del Barça”.Según José Antonio Donaire, la llegada de turistas debe racionalizarse The New York Times entrevista a José Antonio Donaire, comisionado para la Gestión Sostenible del Turismo del Ayuntamiento de Barcelona. Según Donaire, la ciudad no soporta más turistas (16 millones al año) y hay que racionalizar su llegada: “Nuestro objetivo es que un tercio sean turistas profesionales, un tercio turistas culturales y un tercio turistas de ocio”. Como el lenguaje político no siempre se entiende, traduzco: un “turista de ocio” es el sujeto que, en pelotas, a gritos o con una diadema en forma de pene en la cabeza, pasea por la ciudad meando torrencialmente –o vomitando– entre dos contenedores.Turistas en Barcelona Àlex Garcia / PropiasDonaire también afirma que nos conviene que los turistas se sientan atraídos por una ciudad en la que “el espacio urbano no es un espacio de souvenirs, carcasas de móviles y kebabs”. El problema es que, seas lector de The New York Times o de La Vanguardia , enseguida te preguntas quién será el responsable de la gestión, largamente denunciada, del insostenible modelo de ciudad que ha logrado que, en la puerta de un local nocturno cercano a mi casa, un aviso ponga: “Prohibido el acceso en estado de embriaguez o bajo los efectos de drogas. No se permite la entrada con armas u objetos peligrosos”.La euforia por el Mundial ha rejuvenecido los protocolos de la euforia: hoy todos los aficionados llevan móvil. Cuando, desde Nueva Jersey, Juanma Castaño (Cope) cuenta que suena el Y viva España de Manolo Escobar, el desarrollismo franquista comparece como un espectro que, a través de la ignorancia o la amnesia, conecta pasado y presente. La canción es una composición belga que Escobar versionó en castellano. Por cierto: Escobar era tan culé que no sé si podemos incluir el hecho de que sonara en Nueva Jersey como parte del éxito colosal del Barça.
España y otros éxitos colosales, por Sergi Pàmies
En Catalunya, la sentencia del TJUE sobre la ley de Amnistía se interpreta como un éxito. Jordi Turull (Junts) afirma que los que aún no han sido amnistiados volverán “caiga quien caiga” y el presidente Salvador Illa (PSC) dice que la sentencia debe aplicarse “le pese a quien le...











