Actualizado 23/07/2026 - 09:27h.
En una época en la que los salarios son insuficientes para mantener la vida personal, laboral y social que las personas desean llevar, sorprende encontrar a jóvenes dispuestos a percibir un ingreso mínimo. ¿Su motivación? El amor a Dios. Los seminaristas y sacerdotes recién ordenados aceptan la vocación con todas las consecuencias, incluidas las salariales.
Juan Orduña es uno de estos hombres que acaban de empezar su andadura como cura en la Iglesia Católica. Se ordenó el 24 de mayo de 2025, con 26 años, y desde entonces ha desarrollado su ministerio en Madrid, de donde es natural. Ahora tiene 27 años y comparte con otros jóvenes su experiencia en el podcast 'La Pera de Jobs'.
El dinero que recibe del Obispado de Madrid para mantener su actividad «da para bien, para tener una vida tranquila y ya está. Tampoco yo tengo unos grandes lujos, pero sí me da para invitar gente a comer, lo mismo que vosotros, o sea, tampoco es un dineral». El joven revela la cantidad de la que dispone que, insiste, es inferior al Salario Mínimo Interprofesional.
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