El Salario Mínimo Interprofesional (SMI) ha subido un 66% desde el año 2018, pasando de 736 a 1.221 euros mensuales en 14 pagas en 2026. Sin embargo, factores como la inflación o el precio de la vivienda (tanto en el mercado de la compraventa como del alquiler), han acabado por reducir significativamente el poder adquisitivo de los trabajadores españoles, tanto que "ya no están dispuestos quizá a trabajar por un salario que no les da para vivir, sino para sobrevivir".Es lo que afirma Aritz, un estudiante de 22 años que denuncia en LaSexta Xplica que aunque en España haya dos millones de parados, las 150.000 vacantes que existen no se cubren por la cualificación, pero también por el salario. "Se lleva subiendo el salario mínimo desde 2018 pero lo que es el poder adquisitivo real de las familias no ha subido", afirma mientras continúa añadiendo que "estamos llegando a un límite en el que trabajar no te permite sufragar los gastos necesarios para vivir".

Hay que "atacar de raíz" otros problemas

Asimismo, el estudiante reconoce que aunque subir el salario mínimo es una medida que rema a favor de los trabajadores, también admite que lo que se tiene que hacer es "atacar de raíz otros problemas que son más graves", como el precio de la vivienda o de la cesta de la compra. Mencionar que alquilar un piso en una gran ciudad como Madrid o Barcelona cuesta más que el salario bruto medio actual de 2.531,04 euros.