Inmaculada Tapia |

Madrid (EFE).- Un complemento tan útil como el cinturón se ha transformado en un elemento cambiante; además de ajustar el pantalón, las tendencias lo han convertido en un accesorio que ha pasado a adornar la cadera, a situarse bajo el pecho, y la hebilla es el detalle perfecto para decorar un bolso o unos zapatos.

El diseño de Haider Ackerman para Tom Ford que lució Bella Hadid en el último Festival de Cannes lo deja claro, las cosas han cambiado: los cinturones son un complemento más con el que jugar con el estilismo y no solo un elemento útil del vestuario.

La modelo lució un conjunto de pantalón y blusa de cuello alto con corte inferior irregular que dejaba al descubierto la cintura, sobre la que lucía un finísimo cinturón sobre la piel.

Las bragas de los bikinis con cinturón y hebilla son habituales, un detalle que provoca un efecto óptico de sujeción que no es real, pero resulta atractivo.