Explicativo Exclusivo suscriptores La apertura cultural, el auge de los accesorios y un consumidor más dispuesto a experimentar impulsan esta transformación.Un modelo presenta una creación de Dior para la colección masculina primavera/verano 2027 durante la Semana de la Moda de París Foto: AFPPERIODISTA16.07.2026 17:51 Actualizado: 16.07.2026 17:56
Hace unas semanas, la Semana de la Moda Masculina de París dejó ver algunas de las tendencias que podrían marcar el rumbo de este segmento en las próximas temporadas. Muchas de las propuestas presentadas apostaron por hacer más difusas las fronteras tradicionales entre la moda masculina y la femenina.Colección masculina de Louis Vuitton primavera-verano 2027. Foto:AFPEn una entrevista con AFP, Patrick Clark, editor de moda de GQ France, aseguró que esta edición fue una oportunidad para reinventar la masculinidad a partir de prendas más fluidas y sensuales. Transparencias, sedas, satines y referencias a la lencería fueron solo algunas de las tendencias que se vieron.Esto, para Clark, rompe con la imagen tradicional de hombres usando trajes y permite que, desde el diseño, exista una mayor libertad creativa. Otras firmas, como Givenchy y Louis Vuitton, presentaron prendas en cuero, un material que siempre vuelve a cobrar protagonismo.Los accesorios también han empezado a ocupar un papel fundamental. Durante el Mundial, por ejemplo, Erling Haaland se hizo viral por su colección de bolsos Hermès. Asimismo, Jacob Elordi se convirtió en embajador de Bottega Veneta tras llevar varios de sus bolsos en su día a día durante el último año.Juan Miclott, diseñador y director creativo de la marca Miclott, explica a EL TIEMPO que la moda siempre ha sido cíclica. Aspectos como las transparencias, la joyería o las siluetas amplias han estado presentes tanto en el vestuario masculino como en el femenino. Sin embargo, resalta que lo que ha cambiado es la apertura cultural, que permite hablar de nuevas masculinidades, y la exposición constante a nuevas formas de vestir e interpretar la moda desde la identidad.“Esa apertura ha permitido que muchas personas se acerquen a estas propuestas desde la curiosidad, más que desde el prejuicio. Si bien las grandes casas de moda siguen impulsando tendencias, cada vez es más común que los hombres las adapten a su estilo y las incorporen de una manera auténtica, sin sentir la misma presión por responder a códigos tradicionales”, explica Miclott.La moda se ha convertido en una extensión de la personalidad de quien las porta. Foto:Cortesía Miclott.Esto implica que las prendas ya no se usan únicamente para cumplir con normas sociales, sino que se convierten en una extensión de la personalidad de quien las porta.Miclott agrega que estos cambios han sido clave para las nuevas generaciones, que se sienten más libres para expresar quiénes son a través de la moda, sin temor a romper con lo tradicional. “El vestuario deja de responder a una lógica de validación, jerarquía o poder, y pasa a ser una herramienta de expresión y reconocimiento personal”, dice.A esto se suma el alcance de diversas plataformas digitales, que han normalizado conversaciones más abiertas, auténticas y diversas alrededor de la moda y la masculinidad.En cuanto al uso de accesorios, Miclott resalta que, aunque no es una práctica nueva, los bolsos, las joyas, las gafas y los sombreros son elementos funcionales que, además, permiten comunicar un estilo propio, un interés que ha ganado espacio en los últimos años. Su auge se debe, en parte, a referentes culturales, como deportistas, músicos o figuras públicas, que se visten con intención. “Eso ha despertado curiosidad y ha normalizado el interés de muchos hombres por explorar nuevas formas de expresión a través de la moda”, dice.Esos referentes no necesariamente imponen una forma de vestir, sino que muestran que es posible experimentar sin que la moda se perciba como un riesgo para la masculinidad. Asimismo, es clave entender que el perfil del consumidor también se ha transformado con el paso de los años. Miclott, desde su experiencia, explica que existe una búsqueda constante de expresión y funcionalidad a través de nuevas siluetas y materiales.“Cada vez encuentro más hombres dispuestos a experimentar, siempre que la prenda les permita identificarse con ella y adaptarla fácilmente a su estilo. Ya no buscan únicamente una pieza para una ocasión específica, sino prendas versátiles que puedan reinterpretar en distintos contextos y que realmente acompañen su día a día”, agrega.Se habla, entonces, de un consumidor mucho más consciente, que valora no solo el diseño, sino también la calidad, la sostenibilidad, la usabilidad y la vigencia de los productos que va a comprar.Miclott considera que el reto para los diseñadores y las marcas locales no pasa únicamente por innovar en materiales o siluetas, sino por replantear la forma en que se entiende la ropa. “Crear prendas que inviten a explorar, que generen curiosidad y, sobre todo, que permitan que las personas se reconozcan en el espejo y se sientan seguras de expresarse con autenticidad. Para mí, ese es el futuro de la moda”, concluye.ANGIE RODRÍGUEZ - PERIODISTA DE VIAJAR Y TENDENCIAS - @ANGS0614ANGROD@ELTIEMPO.COM Sigue toda la información de Vida en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.






