OpiniónEl país atraviesa una oportunidad para fortalecer la esperanza, la unidad y la confianza en sus instituciones, sin desconocer los desafíos presentes.20.07.2026 23:01 Actualizado: 20.07.2026 23:01 Hay momentos en la historia de un país que no se anuncian con fanfarria. Llegan silenciosos, casi sin permiso, y de repente uno se da cuenta de que algo cambió. Colombia está viviendo uno de esos momentos. Y yo, que llevo años trabajando en las entrañas de este país –en su campo, con sus mujeres, en sus territorios más olvidados– lo siento con una claridad que me obliga a escribir.Salimos a votar. En paz. Millones de colombianos ejercimos el derecho más fundamental de una democracia y respetamos el resultado. En un continente donde las democracias se fracturan, donde los resultados electorales se disputan en las calles y los líderes se aferran al poder con uñas y dientes, nosotros hicimos algo extraordinario que hemos normalizado demasiado: elegimos y aceptamos. Eso no es un detalle menor. Es la base sobre la que se construye todo lo demás.Y sobre esa base, Colombia está floreciendo de maneras que merecen nombrarse. Nuestra Selección en el Mundial, por ejemplo, nos recordó que somos capaces de unirnos más allá de las diferencias –la emoción de ser primeros en nuestro grupo–, lloramos al ver buen fútbol, lo sentimos juntos, sin distinción de regiones, edades ni partidos.Nuestros artistas también llevan a Colombia entera a los escenarios más grandes del planeta, no solo la música, sino la identidad, la alegría, esa cosa nuestra tan difícil de traducir y tan imposible de ignorar. Y nuestra solidaridad con Venezuela, silenciosa y sin cámaras, habla de un pueblo que reconoce al hermano aunque todo duela.Pero la esperanza honesta no mira para otro lado. Colombia duele. La violencia sigue robándonos generaciones. El narcotráfico pervive como una sombra sobre nuestras instituciones y nuestros territorios. La corrupción nos enseñó durante décadas a desconfiar de todo y de todos, y ese daño no se repara de un día para otro.Colombia se viste de color esperanza. No como eslogan. Como decisiónPasar la página no puede significar impunidad. Quien tenga cuentas pendientes con Colombia debe saldarlas, y la justicia debe hacer su trabajo con rigor y sin revanchismo. Pero el resto –todos los demás– tenemos la responsabilidad de decidir que la siguiente conversación será diferente: más empática, más constructiva y con menos odio en la pantalla y con más capacidad de mirarnos a los ojos.En lo personal, mi esperanza tiene nombre y tiene tierra. Llevo años trabajando por el campo colombiano y por las mujeres rurales que lo sostienen con sus manos, su conocimiento y una resiliencia que todavía me deja sin palabras. Son ellas quienes producen buena parte de los alimentos que consume este país, quienes cuidan los territorios, quienes se quedan cuando todos se van. Confío en que la nueva administración entienda con claridad algo que los datos confirman y que la experiencia grita: sin campo no hay país, y sin las mujeres no hay campo.Cuando miro nuestra bandera, hoy la veo diferente. El amarillo me habla de una abundancia que todavía no hemos aprendido a distribuir. El azul me recuerda la profundidad de lo que somos –dos océanos, ríos infinitos, una cultura capaz de reinventarse–. Y el rojo me duele y me enciende al mismo tiempo porque ha habido demasiada sangre, pero también porque ese es el color del fuego que no se apaga, de la gente que vuelve a empezar, de un país que elige cada mañana no rendirse.Colombia se viste de color esperanza. No como eslogan. Como decisión.¿Lo sientes tú también? Entonces, actúa. Habla diferente. Escucha diferente. Mira a tu vecino a los ojos. Comparte una conversación empática donde antes había una pelea. Pon nuestra bandera con orgullo. Colombia se viste de color esperanza y necesita que tú te la pongas también. Comparte si crees que este es el país que nos merecemos.* Miembro de Women in ConnectionADRIANA SENIOR MOJICA Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.
Colombia se viste de color esperanza
El país atraviesa una oportunidad para fortalecer la esperanza, la unidad y la confianza en sus instituciones, sin desconocer los desafíos presentes.







