OpiniónColombia hoy necesita firmeza sin deshumanización, convicciones sin sectarismo y debate sin destrucción del otro.MIEMBRO DE LOS CONSEJOS DE ADMINISTRACIÓN DE LAS FUNDACIONES: FRATERNIDAD DE MEDELLÍN, SECRETOS PARA CONTAR, EL COLOMBIANO.26.05.2026 22:01 Actualizado: 26.05.2026 22:01 Lo que estamos viendo hoy en Colombia no es solo una disputa política acentuada por la coyuntura electoral. Es el retrato emocional del país en el que nos estamos convirtiendo.Las escenas de insultos, agresiones, estigmatización, crispación y rabia que circulan todos los días —en redes sociales y conversaciones cotidianas— revelan algo mucho más profundo que una diferencia ideológica: muestran una sociedad que está empezando a perder la capacidad de reconocerse mutuamente.El problema no es solo que pensemos distinto. El problema es que estamos empezando a construir identidad a partir de la negación del otro. Y eso es profundamente peligroso.La historia ha demostrado que los seres humanos sí podemos convivir con diferencias profundas. Lo que difícilmente soportamos es sentirnos excluidos, despreciados o borrados simbólicamente por el otro. Cuando una sociedad deja de verse como un “nosotros” y comienza a dividirse entre “buenos” y “malos”, empieza a romperse silenciosamente por dentro.En Colombia las diferencias —políticas, culturales, sociales, económicas y territoriales— son una realidad inevitable. El reto no está en eliminarlas, sino en impedir que el desacuerdo destruya la posibilidad de convivir. Las diferencias deberían ampliar nuestra mirada, no endurecer la forma de tratarnos. Acostumbrarnos a relacionarnos desde la hostilidad, y no desde la humanidad, ya de por sí es una derrota.El problema de una sociedad no es tener diferencias. Es olvidar que “pertenecer” es más fuerte que “creer”. Cuando uno logra salir de la ideología y encontrarse en el terreno humano, aparecen los puntos en común: el miedo compartido, el cansancio compartido, el deseo elemental de vivir tranquilos, de construir una vida digna y de sentir que hay un lugar en este país para todos.Un país no se destruye solamente cuando se debilitan sus instituciones, cuando se deteriora la seguridad o cuando se desacelera su economía. También empieza a destruirse cuando pierde la capacidad de mirar al otro con humanidad.El peligro no es pensar distinto. Es dejar de pensar que somos parte de un mismo país.¿Es este el país en el que queremos vivir? ¿Es este el ambiente emocional en el que queremos que crezcan nuestros hijos?A este debate electoral le ha faltado grandeza. Grandeza para entender que Colombia es más importante que cualquier visión ideológica. Grandeza para defender ideas sin destruir personas. Grandeza para entender que el camino sí importa. Porque cuando todo vale para ganar, después casi nada sirve para gobernar.Colombia no solo necesita autoridad y justicia. Necesita serenidad. El país no necesita líderes atrapados en formas incompletas de mirar la realidad, sino personas capaces de entender las contradicciones del alma de la nación.Justamente por eso, hoy valoro más los liderazgos capaces de bajarle la temperatura emocional al país que aquellos que viven de intensificarla. Y entre las personas que tienen opción de llegar a la presidencia, la fórmula de Paloma y Oviedo es, en mi concepto, la que tiene mayor capacidad de hacerlo. Porque encarna algo que Colombia hoy necesita profundamente: firmeza sin deshumanización, convicciones sin sectarismo y debate sin destrucción del otro. Colombia necesita liderazgos capaces de ejercer autoridad sin alimentar la confrontación; de gobernar sin necesitar un enemigo. En momentos como este, la estabilidad emocional no es debilidad. Es fortaleza.El gran reto del próximo gobierno —gane quien gane— no será solamente social, económico o de seguridad. Será ayudar a reconstruir un país emocionalmente fracturado.Ese reto no es técnico ni ideológico. Es profundamente humano.El peligro no es pensar distinto. Es dejar de pensar que somos parte de un mismo país. Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.