Un equipo internacional de investigadores analizó dientes de 152 africanos esclavizados cuyos restos fueron hallados en la Isla de Santa Elena, en el Atlántico Sur, y logró reconstruir parte de sus orígenes y movimientos antes de ser embarcados en la trata transatlántica.Los restos fueron descubiertos entre 2007 y 2008 durante obras de construcción en la isla.
Tras la prohibición del comercio de esclavos en el Imperio británico en 1807, la Marina Real interceptó barcos esclavistas ilegales y trasladó a Santa Elena a unas 27.000 personas.
Muchas de ellas llegaron en condiciones de extrema desnutrición y enfermedad, y alrededor de 8.000 murieron en la isla.El estudio, publicado en la revista Science, se centró en el esmalte dental, que se forma durante la infancia y conserva señales químicas del lugar donde una persona creció.
Los investigadores realizaron 193 mediciones en dientes de 152 individuos.Los resultados mostraron que la mayoría de estas personas procedía de África centro-occidental, especialmente de regiones costeras o cercanas a la costa de lo que hoy son Angola y Gabón.
Sin embargo, algunos individuos presentaban señales de haber crecido mucho más al interior del continente.Al comparar dientes formados en distintas etapas de la niñez, el equipo detectó cambios que indican desplazamientos durante la infancia.










