Análisis Exclusivo suscriptores En la instalación del Congreso, el presidente aseguró que la reducción de la mortalidad demuestra que el sistema público funciona mejor que las EPS.PERIODISTA DE MEDIOAMBIENTE Y SALUD20.07.2026 19:25 Actualizado: 20.07.2026 19:59
Durante la instalación del primer periodo legislativo del nuevo Congreso, el presidente Gustavo Petro defendió el balance de su Gobierno en materia de salud apoyándose en dos afirmaciones centrales: que la reducción de la mortalidad infantil demuestra que el modelo de atención pública que implementaron en los últimos 4 años funciona mejor que el esquema basado en las EPS y que su administración está “salvando la Nueva EPS”. LEA TAMBIÉN Sin embargo, los informes oficiales y los indicadores del propio sistema muestran un panorama más complejo, en el que conviven mejoras en algunos indicadores de salud pública con un deterioro financiero y operativo de la mayor aseguradora del país.Además, el primer mandatario omitió referirse a varios de los asuntos que han concentrado las alertas de los organismos de control, los pacientes y los distintos actores del sistema durante los últimos años. Entre ellos, la intervención de las EPS (siete de las cuales aún controlan), la creciente deuda que afecta a hospitales, clínicas y proveedores, así como el deterioro financiero de las EPS y las dificultades de acceso que han denunciado millones de usuarios.Lidio García y Gustavo Petro en la instalación del nuevo Congreso este 20 de julio. Foto:Néstor Gómez / CEET¿El modelo de salud del Gobierno disminuyó las muertes de menores?“La caída de la mortalidad demuestra que el sistema público funciona mejor que el modelo basado en EPS”, afirmó el mandatario al presentar cifras sobre la reducción de la mortalidad por desnutrición, la mortalidad infantil y la mortalidad perinatal durante su administración. Según Petro, estos resultados serían consecuencia de la implementación de los Equipos Básicos de Salud y del fortalecimiento de la atención primaria y preventiva.Aunque los registros epidemiológicos muestran una disminución de varios indicadores de mortalidad frente a 2022, los datos disponibles no permiten concluir que esa reducción sea, por sí sola, una demostración de que el sistema público supera al modelo de aseguramiento basado en las EPS.Expertos en salud pública han señalado que la mortalidad infantil y perinatal depende de múltiples factores, entre ellos la recuperación posterior a la pandemia, la cobertura de vacunación, las condiciones socioeconómicas, la nutrición, la atención materna y neonatal y otros determinantes sociales de la salud. Hasta ahora no existen evaluaciones independientes que atribuyan de manera causal la reducción de esas muertes exclusivamente a la estrategia de Equipos Básicos de Salud impulsada por el Gobierno.En un análisis publicado en agosto de 2025, cuando ya el presidente hablaba de la disminución de la mortalidad infantil como un triunfo de su Gobierno, el médico salubrista Luis Jorge Hernández, profesor de la Universidad de los Andes, explicó que la reducción de la mortalidad infantil en Colombia no comenzó con el actual Gobierno, sino que responde a una tendencia sostenida desde finales de la década de 1990. LEA TAMBIÉN Datos presentados por el presidente Gustavo Petro durante su intervención en el Congreso. Foto:PresidenciaDe acuerdo con ese análisis, la tasa de mortalidad infantil ha descendido durante más de dos décadas. Para Hernández, presentar ese comportamiento como un logro exclusivo de la actual administración desconoce el efecto acumulado de políticas públicas desarrolladas por distintos gobiernos. “Esto no es un logro exclusivo del actual gobierno. Es una tendencia histórica”, señaló entonces el experto.A estas críticas se sumó este lunes la presidenta de la Asociación Colombiana de Epidemiología (Asocepic), Silvana Zapata Bedoya, quien cuestionó la forma en que el Gobierno presentó las cifras durante la intervención presidencial. La epidemióloga advirtió que comparar únicamente el número de muertes entre dos periodos amplios puede conducir a interpretaciones equivocadas.“Comparar únicamente cifras absolutas entre periodos tan amplios puede conducir a conclusiones equivocadas en epidemiología y en el análisis de datos en salud”, afirmó.Según explicó, este tipo de análisis debe hacerse mediante tasas de mortalidad y no solo con el número de casos, ya que las tasas consideran el tamaño y la composición de la población. Incluso, señaló, en algunos escenarios es necesario utilizar tasas ajustadas para que las comparaciones sean metodológicamente válidas.“Por eso, no es correcto presentar una reducción o un aumento basándose solamente en el número total de casos, sin considerar la población expuesta ni los cambios ocurridos durante todos esos años”, indicó.Zapata también cuestionó que el presidente atribuyera directamente la reducción de la mortalidad al modelo de atención preventiva implementado por su Gobierno. “Tampoco hablar de atribuciones causales sin estudios de por medio”, advirtió.Además, otros indicadores oficiales muestran que durante el mismo periodo el sistema enfrentó un deterioro significativo en aspectos relacionados con el acceso y la prestación de los servicios. La Defensoría del Pueblo reportó que en 2025 se interpusieron 378.895 tutelas relacionadas con el derecho a la salud, casi una de cada tres acciones constitucionales presentadas en el país. Los jueces concedieron cerca del 78 % de esos recursos, lo que evidencia que miles de pacientes acudieron a la justicia para obtener medicamentos, procedimientos o tratamientos que no recibieron por las vías ordinarias.A ello se suma que la Procuraduría informó que la deuda acumulada de las EPS alcanza los 32,9 billones de pesos y que siete EPS intervenidas concentran cerca de 20 millones de afiliados. Paralelamente, entre 2021 y 2025 cerraron 4.104 Instituciones Prestadoras de Servicios de Salud (IPS), mientras hospitales y clínicas denunciaron crecientes problemas de liquidez derivados de la falta de pago. LEA TAMBIÉN Investigadores han advertido que la reducción de la mortalidad infantil es una tendencia histórica. Foto:Joaquin Sarmiento. AFPEn ese contexto, afirmar que la disminución de algunos indicadores de mortalidad demuestra la superioridad del sistema público sobre el modelo basado en EPS constituye una conclusión que la evidencia disponible no alcanza a respaldar. Los datos muestran mejoras en algunos resultados de salud poblacional, pero también un deterioro simultáneo en el acceso, la oportunidad de la atención y la sostenibilidad financiera del sistema.¿Se está salvando Nueva EPS?La segunda afirmación del presidente también contrasta con los indicadores conocidos de la entidad. “Estamos salvando la Nueva EPS", aseguró Petro durante su intervención, al afirmar que la aseguradora “por fin cumplió con entregar medicinas al final del gobierno”.Sin embargo, los informes financieros y operativos muestran que Nueva EPS, la mayor aseguradora del país, continúa siendo el principal foco de la crisis del sistema. Según los propios estados financieros de la entidad, revelados hace tan solo algunos días, el Gobierno Petro entregará Nueva EPS intervenida con $22 billones en deudas y pérdidas por $4,8 billones en 2024.Nueva EPS es hoy la aseguradora con más afiliados del país, con más de 11 millones. Foto:MAURICIO MORENOTras la intervención decretada por la Superintendencia Nacional de Salud en abril de 2024, la entidad registró un fuerte deterioro en varios de sus indicadores. Los reclamos de los usuarios pasaron de 197.293 en 2023 a 369.243 en 2025, un incremento cercano al 87 %. La tasa de reclamaciones por cada 10.000 afiliados prácticamente se duplicó en ese mismo periodo.La Defensoría del Pueblo informó además que, a febrero de 2026, Nueva EPS acumulaba alrededor de 120.000 tutelas promovidas por usuarios que reclamaban medicamentos, procedimientos, cirugías y otros servicios de salud. El organismo de control advirtió incluso que, en numerosos casos, las notificaciones judiciales ni siquiera habían sido abiertas por funcionarios de la entidad.Diversos análisis, entre ellos los de Así Vamos en Salud, evidencian un deterioro patrimonial progresivo de las EPS durante los últimos años y un aumento sostenido de las obligaciones pendientes, mientras Nueva EPS continúa siendo uno de los mayores deudores de hospitales, clínicas y proveedores. LEA TAMBIÉN El presidente dijo que está salvando a Nueva EPS, pero los datos muestran otra historia. Foto:Néstor Gómez - El TiempoPor ello, con la información disponible hasta ahora no existen elementos objetivos que permitan concluir que Nueva EPS ya esté siendo “salvada”. La entidad continúa concentrando el mayor volumen de tutelas, reclamos y dificultades operativas del sistema, mientras persisten las denuncias por demoras en la entrega de medicamentos y barreras de acceso para millones de afiliados.EDWIN CAICEDOPeriodista de Medioambiente y Salud@CaicedoUcros Sigue toda la información de Salud en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.









