Fútbol y política. Política y fútbol. Un binomio nunca exento de polémicas de todo tipo. El deporte más seguido del planeta acaba de celebrar su evento más simbólico. El Mundial de 2026 lo ganó la selección española el domingo frente a Argentina y obviamente sus ecos han protagonizado la jornada política de este lunes. Ninguno de los principales dirigentes de los partidos políticos ha dejado pasar la oportunidad de referirse al asunto. Eso sí, cada uno a su manera. PublicidadPedro Sánchez encabezó en la final la representación del Gobierno. Junto a él, y la Familia Real, asistieron al partido los ministros José Manuel Albares, Carlos Cuerpo y Milagros Tolón. En el palco, mucha geopolítica. A Sánchez se le pudo ver conversando con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, el primer ministro de Canadá, Mark Carney y también el de EEUU, Donald Trump. Con este último, según señalan fuentes de Moncloa a Público, solo habló de fútbol. Ya lo hizo durante la cumbre de la OTAN según el propio Sánchez reveló. Trump dijo después de la final que no había tensiones con nuestro país pese a las reiteradas amenazas realizadas durante más de un año. El presidente argentino, Javier Milei, no asistió y cerró la puerta a una fotografía mucho más potente todavía, después de las distintas provocaciones llevadas a cabo por el mandatario argentino.El líder del Ejecutivo recibió en Moncloa a los jugadores de la selección este lunes por la tarde. Sánchez hizo un discurso sobrio y breve en el que se limitó a felicitar a los jugadores y cuerpo técnico. "Las finales no se juegan sino que se ganan. Son dos de dos. Y ¿por qué no en 2030 soñar con que no hay dos sin tres y encima siendo España país anfitrión del Mundial?", se vaticinó. En Moncloa confían en que todavía en ese año esté Sánchez en su actual cargo. Pocas horas antes, el líder del Ejecutivo ya había felicitado públicamente al combinado nacional desde Argelia. "Fue una victoria muy merecida", dijo delante suya el presidente del país norteafricano Abdelmadjid Tebboune, que además le ofreció un pastel conmemorativo como campeones del mundo. PublicidadEs precisamente esa "diplomacia blanda" o soft power uno de los beneficios que tiene esta victoria futbolística según reconocen fuentes socialistas. "Hay muchas personas extranjeras que nos están contando en sus vídeos de redes lo importante que para ellas es España. Desde fuera nos dan una visión mucho más amplia de la que tenemos de nosotros mismos", señalan en la dirección del PSOE en Ferraz. "España es el país de moda en el mundo", escribió en la red social X el ministro de Transportes Óscar Puente tras la final. "Es un escaparate. Es un anuncio de publicidad que pone el nombre de España en gigante a nivel mundial y hace que todo el mundo se fije", señalan fuentes de Moncloa. Desde el equipo de Sánchez son conscientes de todo lo que se conozca en el mundo de España en el sentido de victorias es un factor positivo. No solo a nivel económico (turismo, consumo, etc) sino también en términos de márketing político. "Todo el mundo está oyendo hoy el nombre de España en positivo", señalan en la cúpula del Gobierno. Algo que por otra parte destacan que es algo habitual, especialmente en asuntos como la defensa de la causa palestina. Precisamente sobre ello pusieron el foco los socios del PSOE en el Ejecutivo de coalición. Ernest Urtasun, ministro de Cultura y dirigente de Comuns y Movimiento Sumar, destacó que "fue precioso ver las calles de Gaza y Cisjordania llenas de banderas de España". Urtasun subrayó la buena imagen internacional de España fruto del "trabajo de defender la paz y las Naciones Unidas". PublicidadDeclaraciones parecidas hizo Pablo Bustinduy, ministro de Derechos Sociales y Agenda 2030. "Ver las imágenes en Gaza, en Palestina, de gente celebrando el triunfo de la selección española como si fuera propio a mí es algo que me emocionó y que es un motivo más para agradecerle a este equipo histórico lo que ha conseguido", señaló. También desde fuera del Ejecutivo el portavoz de Podemos Pablo Fernández (que salió en rueda de prensa vestido con la camiseta de España) se alegró especialmente de que un "delincuente" como Trump tuviera que entregar el trofeo a uno de los países que más se ha solidarizado con el pueblo palestino. El coordinador de IU, Antonio Maíllo, puso el foco en la "integración" y la "diversidad" del equipo español, mencionando expresamente a jugadores como Lamine Yamal. El ministro de Presidencia, Félix Bolaños, hizo lo propio con Nico Williams en un mensaje en X: "La España que queremos es esta: un campeón del mundo entregando su medalla a su madre, que salió de Ghana en 1994, cruzó el Sáhara y llegó a nuestro país en busca de una vida mejor. España es tan grande porque la hacemos entre todos". Desde el Gobierno, según fuentes de Moncloa, aseguran que han tenido "la suerte" de que es un equipo que "representa o que coincide con los valores que transmite" el Ejecutivo progresista. "Tenemos una selección de valores, tenemos un equipo humano muy transversal donde no sobresale nadie por encima de nadie. Todo el mundo elogia la acción en equipo con un entrenador muy de valores, hecho a sí mismo y que viene desde abajo", añaden. Todo esto, aseguran en el entorno de Sánchez, "coincide con la España real", que es la que el Gobierno "se empeña en transmitir y en querer proyectar a nivel doméstico frente a una España oscura, ceniza, crispada y aburrida y triste, que es la que todos los días transmiten Feijóo, Ayuso o Tellado". Esta visión de la derecha, insisten en Moncloa, no se corresponde con el día a día de la ciudadanía española. "Aunque hay muchas dificultades sí que hemos visto cómo mejora la vida de muchísimas personas, cómo superamos los 22 millones de trabajadores en este país y no hay más que salir un viernes o un sábado a la calle y ver todos los bares y terrazas llenas. Esa es la España real, una España que se mueve, que crece, que trabaja, es alegre y que logra cosas como ganar el Mundial", reflexionan las fuentes consultadas."Esa es la selección que enamora. Con el juego asociativo y valiente que tanto nos caracteriza. Pero también con los valores que definen a nuestro país. Una España que se conduce con humildad y respeto al adversario. Y que confía en el talento colectivo para ganar y mostrarse al mundo como el país querido y respetado que es", escribió en este sentido Sánchez en un artículo publicado en El País el domingo. PublicidadEl PP: del "gafe" de Sánchez a criticar la "mediocridad" En los días previos a la final desde las filas del PP se lanzó el mensaje de que era mejor que el presidente del Gobierno no acudiera a la final de Nueva York. Así lo expresó Ester Muñoz, portavoz parlamentaria. "Sólo pedimos que Sánchez se vaya con la bici el domingo, que se grabe unos TikTok con los inciensos, o que se reserve unas horas para escuchar algún disco pero que no vaya a Nueva York", escribió el 14 de julio tras la victoria de España frente a Francia. Este lunes, los populares han tardado muy poco en mencionar a Sánchez. Mientras Feijóo difundía imágenes de él mismo viendo el partido de la final en la Plaza de Colón, su vicesecretaria de Coordinación Sectorial, Alma Ezcurra, dijo en rueda de prensa que los españoles estaban con "los ánimos bajos" hasta esta victoria. "España no está condenada a ninguna mediocridad", añadió en clara referencia a Sánchez. Dijo que ahora los españoles están "emocionados" porque durante unos pocos días han podido "levantar la vista del lodazal". "Nos estamos acostumbrando a ver la peor versión de España", dijo sobre el Gobierno. En Vox, su portavoz José Antonio Fuster, apareció en rueda de prensa con un fondo del capitán Rodri levantando la Copa del Mundo. Y tampoco pasaron muchos segundos antes de criticar a Sánchez. "El Gobierno de Sánchez representa todo lo contrario a la selección. No sabe a qué juega cuando tiene que defender a España. No sabe defender nuestras fronteras, la soberanía energética o derechos (...) La selección ha jugado por España y este Gobierno contra España", dijo.
Moncloa contrapone los valores de la selección frente a la "España ceniza y crispada" que exhibe la derecha
En Moncloa contraponen los valores que transmite la selección de fútbol frente a la "España ceniza y crispada" que pretende visibilizar la derecha.














