PatrimonioYa se puede visitar el Patio de los Evangelistas, que tras una restauraci�n integral acaba de recuperar su estado renacentista originalEl Patio de los Evangelistas, en el monasterio de El Escorial.Paula Vega MadridActualizado Lunes,

julio

01:01Por primera vez, el Real Monasterio de San Lorenzo de El Escorial abre al p�blico el Patio de los Evangelistas, un espacio hasta ahora vedado que acaba de someterse a una restauraci�n integral para recuperar su aspecto original, de estilo renacentista. La intervenci�n, impulsada por Patrimonio Nacional y desarrollada durante un a�o, ha supuesto una inversi�n de 1,7 millones de euros financiados por el Plan de Recuperaci�n, Transformaci�n y Resiliencia.El patio, uno de los espacios m�s representativos del monasterio, ha sido restaurado tras un riguroso trabajo de investigaci�n hist�rica y documental. A lo largo de sus m�s de cuatro siglos de historia, este lugar, concebido como el coraz�n espiritual de la vida mon�stica, ya hab�a sufrido diversas intervenciones que lo hab�an ido transformando.Un plano de 1865, de Salcedo de las Heras, la documentaci�n conservada en el Archivo General de Palacio y los estudios sobre las canalizaciones hidr�ulicas del conjunto, aseguran desde Patrimonio Nacional, han guiado la recuperaci�n del jard�n. Entendido como un elemento inseparable de la arquitectura, el patio vuelve a integrar vegetaci�n, agua y piedra seg�n los principios de su dise�o renacentista, pensado como una evocaci�n del para�so terrenal.ActuacionesEntre las principales actuaciones que ha ejecutado Patrimonio Nacional destaca la recuperaci�n del enlosado de granito y de las carpinter�as del claustro bajo, as� como la rehabilitaci�n de los cuatro estanques. Tambi�n se han restaurado los 12 recuadros ajardinados, se han reintroducido especies vegetales, y se ha incorporado un nuevo sistema de riego que mejora la sostenibilidad y el mantenimiento.Las mejoras en las condiciones de visita y conservaci�n del monumento incluyen, adem�s, apunta la instituci�n, la instalaci�n de un cortavientos de vidrio en el acceso situado frente a la escalera principal. Una soluci�n que protege las pinturas murales de Pellegrino Tibaldi y que permite disfrutar del claustro y de su jard�n durante todo el a�o, independientemente del clima. La intervenci�n refuerza tambi�n, seg�n Patrimonio, la conservaci�n del conjunto y su disfrute por parte del p�blico.