El Mundial de Futbol no generó el impulso económico que se esperaba para México y su efecto sobre el consumo, empleo y actividad productiva fue mucho más limitado de lo anticipado, concluyó el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (Ceesp).

En su análisis semanal, el organismo señaló que las expectativas de una fuerte derrama económica asociada al torneo no se concretaron y que los beneficios observados se concentraron en sectores y regiones específicas, con un efecto de corto plazo.

“Las expectativas que se tenían como beneficio económico para México no se concretaron respecto a lo que se esperaba”, indicó.

Durante la organización del evento se llegó a hablar de un impacto equivalente a 0.5 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que la estimación oficial proyectaba una derrama de hasta 3 mil millones de dólares. Sin embargo, cálculos de Deloitte ubicaron la derrama en 2 mil 543 millones de dólares, cifra 7 por ciento inferior a su previsión previa y equivalente a apenas 0.12 por ciento del PIB.

El Ceesp reconoció que ciudades como Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey registraron mayores beneficios por el aumento temporal del turismo y el consumo, particularmente en el sector gastronómico, pero advirtió que esos efectos no fueron suficientes para modificar la tendencia general de la economía.