El impacto económico que dejó la Copa Mundial de la FIFA 2026 en México fue de aproximadamente 2 mil 500 millones de dólares, una cifra inferior a la estimación inicial de 2 mil 700 millones, de acuerdo con el estudio más reciente elaborado por Deloitte México. El análisis también redujo las previsiones de empleo y de llegada de turistas, aunque concluyó que el torneo sí generó una derrama económica relevante para el país, particularmente en sectores como gastronomía, comercio y hospedaje.Durante una entrevista con Aristegui en Vivo, el economista en jefe de Deloitte México, Daniel Zaga Szenker, explicó que la actualización del informe respondió a los datos observados tras la realización del torneo. Indicó que, si bien la cifra representa apenas 0.12% del Producto Interno Bruto (PIB) nacional, el efecto fue considerable para algunas actividades económicas: “Para algunas industrias el impacto es más importante, especialmente en gastronomía, en retail y también en alojamiento, aunque fue menor de lo esperado”.El estudio también revisó a la baja la generación de empleo asociada al Mundial. La estimación pasó de 112 mil a 102 mil puestos de trabajo, una reducción cercana a 10%. Zaga aclaró que la mayor parte de esos empleos correspondieron al periodo de las cinco semanas que duró el evento deportivo, aunque consideró que algunas capacidades desarrolladas podrían mantenerse en el mediano y largo plazo.La investigación identificó además diferencias regionales. La Ciudad de México concentró el mayor impacto económico debido a que albergó cinco de los 13 partidos disputados en territorio nacional, mientras que Monterrey y Guadalajara registraron aproximadamente la mitad del efecto observado en la capital.No obstante, el economista destacó que la derrama no se limitó a las sedes mundialistas, ya que una parte importante provino del consumo realizado por la población en restaurantes, comercios, establecimientos informales y zonas de reunión durante los partidos.Menos turistas de los previstosUno de los principales ajustes del informe corresponde a la afluencia turística. Deloitte estimó inicialmente la llegada de alrededor de 800 mil visitantes vinculados con el Mundial, pero tras analizar los datos redujo esa previsión a menos de 500 mil, integrando tanto turistas nacionales como extranjeros.La disminución obedeció, entre otros factores, a una menor capacidad disponible en algunos estadios respecto de la prevista originalmente, además de diversos elementos internos y externos. Para elaborar sus estimaciones, la firma tomó como referencia la experiencia de otras Copas del Mundo.“En Brasil fueron 4 millones de turistas para los 64 partidos que se jugaron en Brasil. En Rusia fueron casi 6 millones de personas. Entonces, derivado de eso, es que llegamos nosotros a extrapolar estos 13 partidos en México”, explicó.Incluso, señaló que los datos turísticos de junio mostraron un comportamiento inferior al del mismo mes del año anterior debido al llamado “efecto desplazamiento”, mediante el cual algunos visitantes habituales optan por no viajar a la sede de un gran evento.El economista agregó que la reducción del turismo también pudo estar relacionada con distintos factores, entre ellos problemas de inseguridad, movilizaciones registradas durante los primeros días del torneo, el incremento en los costos del transporte aéreo derivado de los conflictos en Medio Oriente y el menor dinamismo de la economía mexicana. “Relacionando factores internos con factores externos y a su vez también una economía que no muestra fuerte resiliencia en México […] eso también te lleva a menor turismo nacional”, comentó.Infraestructura generó retornosEl estudio comparó la inversión realizada en infraestructura con el impacto económico generado y concluyó que existió un retorno positivo. “Por cada dólar invertido sí hubo un retorno de al menos cuarenta y cinco centavos adicionales”, afirmó Zaga.Precisó además que este cálculo no incorpora los ingresos obtenidos por la venta de boletos para los partidos, debido a que esos recursos no permanecen en México.El economista también observó que, a diferencia de otros mundiales, una mayor proporción de asistentes en los estadios fue público nacional, situación que atribuyó, entre otros factores, al incremento de precios derivado de los esquemas dinámicos de venta de entradas.Según Deloitte, el impacto económico del Mundial se sustentó en dos grandes componentes: la llegada de turistas y el consumo realizado por la población dentro del país. De acuerdo con el análisis, alrededor de un tercio de la derrama económica se generó fuera de las tres ciudades sede gracias a ese consumo interno, aun entre personas que nunca asistieron a un estadio.Asimismo, sostuvo que la experiencia de los visitantes que sí viajaron a México fue, en términos generales, positiva y podría favorecer futuros flujos turísticos.Zaga señaló que el Mundial dejó diversas lecciones tanto para el sector privado como para las autoridades. Explicó que Deloitte analizó mediante inteligencia artificial las búsquedas realizadas en internet antes de los partidos y encontró una relación con el comportamiento de las ventas, lo que puede servir a las empresas para identificar señales de mercado y planear mejor sus estrategias comerciales.En cuanto a la organización de futuros eventos internacionales, consideró que la planeación anticipada será un elemento clave. “El turismo no necesariamente sube en esas épocas sino que hay un intercambio […] las expectativas eran demasiado altas y muy optimistas al principio”, sostuvo.También mencionó que, aunque durante el Mundial disminuyó la ocupación hotelera respecto al año anterior, las tarifas fueron considerablemente más altas, por lo que el sector obtuvo mejores ingresos promedio. En ese sentido, planteó que una estrategia de precios más equilibrada podría contribuir a mejorar la experiencia de los visitantes en futuras ediciones.Concluyó que la coordinación entre autoridades y empresas permitirá aprovechar mejor este tipo de acontecimientos: “Sí se pueden hacer mejor las cosas para nuevos eventos de esta magnitud que tengamos en el futuro […] sí creo que podemos decir que en promedio sí fue una buena experiencia y también tuvo resultados positivos para el país”.