Actualizado Lunes,

julio

00:05Aunque Adri�n Barb�n apoy� a Pedro S�nchez en las primarias por el liderazgo del PSOE de 2017 contra Susana D�az, no es de los barones que repiten el argumentario oficial punto por punto. Por eso, precisamente, su voz se escucha siempre con mucha atenci�n en los �rganos internos del partido. Y lo que el dirigente asturiano plante� el s�bado pasado en la reuni�n a puerta cerrada del Comit� Federal fue una "soluci�n" para "abordar y dar respuesta a la actual crisis de representaci�n democr�tica" que, seg�n traslad�, hay en Espa�a.En concreto, propuso una modificaci�n del sistema de elecci�n del presidente del Gobierno y de los de los ejecutivos auton�micos, as� como de los alcaldes de los municipios medianos y grandes, para que sea de manera directa a doble vuelta. Es decir: los ciudadanos votar�an una primera vez entre todos los candidatos que se presentaran a los comicios y los dos m�s apoyados se someter�an a un segundo escrutinio en las urnas, del que saldr�a el ganador.Como desarroll� posteriormente el propio Barb�n, la idea es un modelo similar al franc�s, pero "sin su complejidad", ya que �l no aboga por que haya "un primer ministro diferenciado". "Esta adaptaci�n podr�a ayudar a reconectar con mucha gente que hoy duda de los partidos. Ser�a una forma de volver a ganar credibilidad, no hablo del PSOE, sino de la pol�tica general", precis� esta semana en una entrevista en RNE.A preguntas de este peri�dico, desde la Federaci�n Socialista Asturiana confirman que ninguno de los otros 32 asistentes que tomaron la palabra ni S�nchez tampoco en el turno de respuesta final se refirieron a su propuesta, sin precedentes en los procesos de deliberaci�n interna como m�nimo de los �ltimos a�os. Para que pudiera ser una realidad ser�a imprescindible un acuerdo con el PP, ya que la aprobaci�n de reformas de la Constituci�n requiere una mayor�a cualificada de dos tercios del Congreso, lo que no encaja con el "muro" frente a la derecha y la ultraderecha levantado por el propio jefe del Ejecutivo en su discurso de investidura de 2023.El planteamiento que hace Barb�n, que es licenciado en Derecho, es que el sistema actual de designaci�n del presidente a trav�s de una mayor�a parlamentaria se dise�� en 1978 cuando hab�a dos partidos en el centro-izquierda (PSOE) y centro-derecha (UCD) y otros dos partidos m�s peque�os "que pudieran servir de colch�n desde el punto de vista del di�logo y de los acuerdos" a izquierda (PCE) y derecha (AP). Este modelo, seg�n su an�lisis, empez� "a saltar por los aires" como consecuencia de la crisis financiera de 2008-2009 y se consum� con la fragmentaci�n del hemiciclo que dej� el escrutinio de las generales 2015."Cada vez es m�s complejo llegar a acuerdos, lograr investiduras... Lo hemos visto, se han repetido dos veces elecciones en estos a�os", argumenta Barb�n. En cambio, con el sistema de designaci�n directa del presidente, a lo que a�ade "la necesidad de consolidar el Estado federal" con un Senado m�s reducido designado por las comunidades aut�nomas, asegura que no habr�a "ninguna duda": "Aqu� el que gana, gana; porque los ciudadanos, no s�lo en la primera vuelta, sino los dos m�s votados en la segunda, han elegido a la persona que quieren que presida. Nadie podr�a decir 'estos acuerdos no me gustan', no habr�a repetici�n de elecciones".Adem�s, el presidente del Principado de Asturias desliz� que, en la competencia entre el PP y Vox, a lo mejor el liderazgo de Alberto N��ez Feij�o "convence menos en la derecha" y los votantes prefieren que pase a la segunda vuelta Santiago Abascal. "Podr�a ser una buena soluci�n un acuerdo entre los grandes partidos de cara al 50 aniversario de nuestra Constituci�n, una buena forma de decir la mantenemos vigente, pero la adaptamos", recalc� en la citada entrevista en la radio p�blica.El que s� que ha respondido p�blicamente a Barb�n ha sido Pablo Iglesias, que considera que su idea de "un sistema presidencialista y federal, con una c�mara de representaci�n territorial y una c�mara legislativa", es "interesante para estudiar", aunque interpreta que lo que ha hecho ha sido "proponer la Rep�blica" porque, aduce, ser�a como "elegir a un jefe de Estado". "Esto implica que a Felipe VI le mandar�amos al paro, lo cual est� muy bien", ha aplaudido el fundador de Podemos, formaci�n declaradamente antimon�rquica.En su argumentaci�n, el presidente de Asturias sugiere tambi�n -en este caso tomando como modelo algunos pa�ses de Latinoam�rica, que las legislaturas fueran de cinco a�os en vez de cuatro y limitar a dos los mandatos la permanencia de los presidentes, de manera que pudieran estar un m�ximo de 10 a�os. Adem�s, pone sobre la mesa la posibilidad de que se articulara "una f�rmula jur�dica" para que si, por ejemplo, hay dos a�os seguidos hay pr�rroga de los Presupuestos, el Gobierno aun no teniendo mayor�a parlamentaria pudiera sacarlos de otra manera.