Laia Costa ha vuelto a colarse en nuestras pantallas este verano gracias al anuncio de Estrella Damm, con permiso de la película de terror La momia de Lee Cronin que puede verse en HBO. La actriz catalana, de 41 años, es poco dada a hablar de su vida privada, pero en un descanso del rodaje del anuncio La leyenda del Canyut en Cadaqués, mientras se desmaquilla, nos abre una pequeña ventana a su intimidad. “Me encanta trabajar, pero mi proyecto de vida también es mi familia”, asegura. Afincada en Miami junto a su pareja, David López, a quien conoció en sus años universitarios, son padres de una niña de seis años y un niño de dos. Tras cada maternidad se ha regalado un año entero alejada de los rodajes. “Después de tener un hijo, en los dos casos me he bloqueado un año. Me lo he podido permitir y me ha ido bien”, explica.Laia Costa con Jean Reno en el anuncio del 2016 de Estrella Damm, 'Las pequeñas cosas'.“Conciliar es muy difícil, pero tengo la suerte de poder decir: ‘Paro’. Y paro”. Lejos de vivir esos descansos como un freno para su carrera, cree que le han aportado algo mucho más valioso. “Te cambia el ritmo de vida y también te da la confianza de saber que puedes hacerlo y no pasa nada. Aprendes a no tomar las decisiones desde el miedo. El miedo, para las películas”.La actriz confiesa que bebe Free Damm porque lleva seis años dando de mamar; primero a su hija, que ahora tiene seis años, y ahora a su hijo, de dosDiez años después de protagonizar Las pequeñas cosas, uno de los anuncios más recordados de Estrella Damm, la actriz vuelve a poner rostro a la campaña estival de la marca, precisamente en el año en que la cervecera cumple 150 años. “Damm celebra su aniversario y yo celebro el mío, porque en estos diez años también me han pasado muchas cosas”, afirma. “Aquel anuncio fue el primero que hice y además trabajé con Alberto Rodríguez y Jean Reno. Mira si han pasado cosas después...”.La actriz cree que el éxito de estas campañas reside precisamente en que trascienden la publicidad convencional. “No son anuncios al uso. Son pequeñas narrativas, casi un minicortometraje. En un momento entendieron que había que dejar de hablar de las propiedades de un producto para hablar de valores humanos, y eso siempre me ha gustado mucho”.Laia Costa en la película 'Cruzados', que se estrenará próximamente en NetfliximdbEntre risas, confiesa que ella no bebe Estrella Damm. “Yo bebo Free Damm. Llevo seis años lactando”, porque ha enlazado la lactancia de su primera hija con el segundo. “Y no sólo por el alcohol; además no tiene gluten. No soy celíaca, pero me sienta mal. Al quitarle el alcohol también le quitan el gluten, y eso no ocurre con otras cervezas sin alcohol”. Antes de despedir el tema, deja otra reflexión con humor: “Las mamás lactantes somos expertas en muchísimas cosas. Si nos preguntaran más...”.“Las mamás lactantes somos expertas en muchísimas cosas. Si nos preguntaran más...”Mientras espera el estreno de Cruzados , en la que ha coincidido –como en el anuncio– con Álvaro Cervantes, admite que con su trabajo, planificar unas vacaciones es misión imposible. “En esta industria vivimos un poco de tres meses en tres meses. Es como salir a pescar. Nunca sabes cuándo llegará el siguiente proyecto y cuesta hacer planes”. Por eso aun no sabe qué va a hacer este verano. “No lo sé. En esta profesión nunca puedes planificar demasiado. No sabes si vas a trabajar o si vas a dedicarte a otra cosa. Vivimos un poco al día”.Fotograma de ‘La momia de Lee Cronin' protagonizada por Laia CostaREDACCIÓN / Otras FuentesDespués de protagonizar recientemente la película de terror La momia de Lee Cronin , Costa reconoce que la experiencia le ha abierto nuevas puertas, aunque no haya conseguido convertirla en una espectadora valiente. “Rodándola me lo pasé muy bien, pero descubrí que es un género dificilísimo. Eso sí, yo sigo muerta de miedo. Si veo una película de terror, tengo que hacerlo acompañada y muy preparada mentalmente”. Y ha descubierto que el cine de terror tiene un público especialmente fiel. “Los productores me explicaban que es un género cuyos espectadores siguen llenando las salas. Eso me sorprendió mucho”.Lee tambiénEsta experiencia le ha servido para replantearse su carrera. “Ahora mismo estoy en un momento muy juguetón. No me cierro a nada. No le digo que no a ningún género. A veces te das cuenta de que las cosas te cuestan y, cuando te atreves, descubres que salir de la zona de confort merece la pena”.Periodista. Trabaja en La Vanguardia desde 1996. Actualmente es redactora en la sección de Gente, donde escribe sobre asuntos del corazón; anteriormente en Vivir (1996-2006), el suplemento ES (2006-2010) y Opinión (2010-2018)