Fermín Cabanillas I

Gilena (Sevilla), (EFE).- El mítico Caballo de Troya que imaginó Homero hace 29 siglos y plasmó en los poemas de ‘La Odisea’ se ha hecho realidad en la localidad de Gilena (Sevilla), gracias a la iniciativa de los gestores de su Colección Museográfica y a la inquietud por organizar algo que perdure en sus jornadas anuales.

El impresionante caballo se construye en madera sobre un armazón de hierro en las instalaciones de este espacio cultural, donde el año pasado se creo un impresionante barco etrusco del siglo VI antes de Cristo, con destino a las jornadas Castra Legionis, un clásico ya en el calendario de septiembre para los amantes de la historia en toda España.

La réplica de Homero tiene seis metros de altura y podría albergar hasta a 14 personas -acercándose mucho a un original que se cree que pudo estar en torno a los 11 metros- y ser lo suficientemente grande para esconder a un grupo de guerreros, pero no muy numeroso, solo lo suficiente para abrir la ciudad desde dentro para dejar pasar a su ejército.

El caballo ha habido que imaginarlo o bien tirar de lo que se ha visto en el cine, como en ‘Troya’ (2004), que mostraba uno de 12 metros de altura, mientras que en Çanakkale (Turquía) se puede ver una réplica en madera cerca de las ruinas de la antigua Troya, con 15 metros de alto.