Las puertas de Troya se abrieron para admitir un enorme caballo de madera que los griegos habían dejado frente a la ciudad amurallada. Ese episodio pertenece a la guerra de Troya, un conflicto narrado por la tradición griega como un asedio de diez años iniciado después de que Paris se llevara a Helena, mujer de Menelao. Los aqueos fingieron retirarse, escondieron soldados dentro del caballo y dejaron a un hombre encargado de convencer a los troyanos de que era una ofrenda.
Durante la noche, los guerreros salieron, abrieron el paso al ejército que había regresado y facilitaron la caída de la ciudad. El caballo quedó como el episodio más conocido, aunque la existencia exacta de aquella guerra y su relación con los restos arqueológicos siguen discutiéndose.
Heinrich Schliemann buscó la ciudad descrita por Homero
La búsqueda de una ciudad capaz de encajar con ese relato llevó a Heinrich Schliemann hasta Hisarlik, en el noroeste de Turquía, donde terminó una campaña el 15 de junio de 1873. History Daily cuenta que estaba convencido de haber encontrado la Troya de Homero y el tesoro del rey Príamo, aunque Frank Calvert llevaba años estudiando el montículo y había señalado antes aquella ubicación.







