Joaqu�n Martins Monroig fue un d�a Mauricio Angl�s. El que fuera conocido como El Mauri es el hermano de Antonio Angl�s, el fugitivo acusado del triple crimen de las ni�as de Alc�sser (Valencia) que conmocion� a una sociedad espa�ola pegada a la pantalla hace ya m�s de tres d�cadas. El secuestro, violaci�n y asesinato de Miriam, To�i y Desir�e no solo consumi� horas y horas de televisi�n, sino que aquel terrible crimen fue para muchos el inicio de la telebasura en Espa�a.Para El Mauri, el apellido Angl�s era m�s que una losa, por lo que un d�a decidi� cambiar legalmente de identidad. El objetivo: poder presentarse como Joaqu�n Martins Monroig y, sobre todo, como una persona sin el estigma de los Angl�s. Sin embargo, los fantasmas del pasado (casi) siempre regresan, y los de Martins le han vuelto a colocar bajo el foco de las c�maras. El hermano de Angl�s, que incluso lleg� a publicar el libro Sobreviviendo al apellido Angl�s, vuelve a ser el hermano de Antonio Angl�s. Esta vez, para sentarse �l mismo en el banquillo de los acusados, donde no ha podido sacudirse la sombra de una familia marcada por uno de los cr�menes m�s se�alados de la cr�nica negra de Espa�a.Martins, que pas� parte de su infancia en internados y cay� en el mundo de la droga siendo un ni�o, sufri� de cerca el acoso de los medios en los meses en los que Alc�sser copaba todos los titulares, seg�n �l mismo denunci�. Ha llegado a decir que dese� la muerte de su hermano Antonio, pero hoy es �l el que se enfrenta a una pena de prisi�n de 27 a�os de c�rcel.Son los que ha pedido para �l la Fiscal�a en el juicio celebrado en la Audiencia Provincial de Valencia por secuestrar y torturar a un hombre junto a otras cinco personas. Martins se ha desvinculado de los hechos y ha declarado su inocencia tres a�os despu�s de ser detenido por este suceso. La Fiscal�a considera a Martins y a sus compa�eros autores de un delito de secuestro con la agravante de alevos�a, y los delitos de lesiones, amenazas, robo con violencia, da�os y pertenencia a grupo criminal.Todo ocurri�, seg�n el relato del Ministerio P�blico, el 29 de noviembre de 2021 en un camino de Montserrat (Valencia), donde los acusados interceptaron supuestamente a la v�ctima y le obligaron �de forma violenta� a bajar de su coche para subirse a una furgoneta. Vestidos con ropa oscura y pasamonta�as para no ser identificados, el grupo de hombres sorprendi� a la v�ctima tras hacer un seguimiento de su d�a a d�a.Sab�an a por qui�n iban y ten�an claro para qu�. De hecho, el plan se urdi� d�as antes y, seg�n figuraba en la calificaci�n fiscal, el grupo de hombres se confabul� para robar y cambiar matr�culas de unas furgonetas con las que supuestamente ejecutaron el secuestro.Y as� fue como sorprendieron a la v�ctima en un camino de naranjos cuando se dirig�a a su chalet de Montserrat. Dos furgonetas le abordaron y le impidieron el paso. �Casi me embistieron�, relat� el hombre durante su declaraci�n en el juicio, en el que sostuvo que conoc�a al hermano de Angl�s de haber salido alguna noche de fiesta. �Me sacaron del coche a golpes mientras me gritaban�, a�adi�.�Eran golpes, golpes y m�s golpes. Yo ped� socorro, chillaba y estaba asustado. La sangre me ca�a por la cabeza y no ve�a�. El testimonio de la v�ctima de lo que vivi� aquel d�a no acab� aqu�: �Me tiraron al suelo y un chico me hizo la t�cnica del matale�n y me qued� aturdido. Me metieron como pudieron en la furgoneta�.Seg�n lo que recuerda, permaneci� en la furgoneta entre 20 y 25 minutos. Iba esposado y no pudo escapar. Los seis hombres, para los que la Fiscal�a pide 27 a�os de prisi�n, maniataron a su v�ctima con la intenci�n de trasladarla a una finca alejada de Catarroja y convencerle de que les diera 200.000 euros. Para ello, recurrieron a la tortura. �Me metieron dentro y empez� todo�.Encerrado en una nave, el hombre secuestrado, que ten�a un negocio de compraventa de viviendas y reformas, fue golpeado incluso con cadenas. Ante su negativa a entregar el dinero -la v�ctima insist�a en que no lo ten�a-, los acusados le quemaron con brasas, le hicieron un corte en una oreja y le amenazaron con secuestrar tambi�n a su familia y con seccionarle hasta un dedo.�Me pegaron durante dos horas, me hicieron un corte en la oreja, me amenazaban con secuestrar a mi mujer y a mi hijo y me quemaron la espalda con unas brasas�, detall� la v�ctima durante su declaraci�n en el juicio. �Me pegaban en los gl�teos, en las piernas, en la espalda. Ten�a derrames y dolores... No hab�a sentido tanto dolor en mi vida�.InconscienteEl hombre qued� pr�cticamente inconsciente y, al ver sus secuestradores que no obtendr�an nada de �l, fue abandonado semidesnudo con las manos atadas a la espalda en una carretera de Paiporta. Tard� 17 d�as en recuperarse de las heridas sufridas. En el juicio lleg� a insinuar que un amigo le habl� de un tal Joaqu�n como una de las personas implicadas en su secuestro. �l prefiri� dejar en manos de la Guardia Civil la investigaci�n.Sin embargo, el hermano de Angl�s ha asegurado que no tiene nada que ver con estos hechos. �Esa tarde fui a la bolera y luego a una discoteca�, dijo en el juicio. Es m�s, Martins esgrimi� como coartada que fue testigo de un apu�alamiento en esta discoteca. �Si uno es inocente y est� en otro sitio, hay c�maras, testigos, y uno est� tranquilo�, insisti� ante los medios.�l tambi�n admiti� que conoc�a a la v�ctima desde hac�a a�os porque era amigo de su hermano peque�o, aunque afirm� no tener ninguna relaci�n con �l. En 2022, en todo caso, hablaron sobre unos terrenos. Y ya nada m�s.El resto de acusados tambi�n neg� su implicaci�n en el secuestro. Todos se desvincularon de los diferentes tel�fonos m�viles cuya geolocalizaci�n coincide, para el 29 de noviembre de 2021, en el lugar de los hechos. El posicionamiento de los tel�fonos, de hecho, es la principal prueba contra los acusados, a falta de huellas o de restos biol�gicos que los sit�en en la nave de las torturas.Las defensas han pedido la libre absoluci�n e incluso la nulidad de un procedimiento que ha vuelto a colocar a un Angl�s en el centro de la pol�mica. Martins, que ya ha pasado por la c�rcel, hab�a rehecho su vida gracias al negocio del alquiler de pisos en Valencia. Lleg� tambi�n a tener un centro de medicina est�tica en el que, seg�n dijo a LOC, el ex ministro Jos� Luis �balos y su asesor Koldo Garc�a se hicieron un tratamiento capilar. Pero el apellido le persigue, quiera o no, pues incluso Miguel Ricart, el �nico condenado por el crimen de Alc�sser, quiso involucrarle a�os despu�s en el asesinato de las ni�as. Ricart admiti� luego que minti�, pero Martins no ahuyenta a los fantasmas.
El otro Angl�s acusado de secuestro y torturas que desentierra los fantasmas del crimen de Alc�sser
Joaqu�n Martins Monroig fue un d�a Mauricio Angl�s. El que fuera conocido como El Mauri es el hermano de Antonio Angl�s, el fugitivo acusado del triple crimen de las ni�as de...






