La Fiscalía acusa al hermano de Antonio Anglés, el desaparecido asesino de las niñas de Alcàsser, de secuestrar y torturar a un hombre al que pedía 200.000 euros. El Ministerio Público, según el escrito de acusación al que ha tenido acceso este diario, pide una pena de 27 años de prisión por los presuntos delitos de secuestro, lesiones, amenazas, robo con violencia, daño por incendio y pertenencia a grupo criminal para Joaquín Martins Monroig, que cambió su identidad original —Mauricio Anglés, también conocido como El Mauri— por otro nombre y el apellido materno para evitar el estigma que dice arrastrar por el asesinato de las adolescentes Toñi, Miriam y Desirée, cometido en 1993 por su hermano Antonio y por Miguel Ricart, el único condenado. La Fiscalía solicita la misma pena para otros cinco acusados, todos con antecedentes penales (al igual que el hermano de Anglés).

El Ministerio Fiscal aplica en su escrito de conclusiones provisionales la circunstancia agravante de alevosía en el caso del delito de secuestro y la agravante de ejecutar el hecho mediante disfraz en el resto de delitos que imputa a los acusados.

Joaquín Martins Monroig se sienta este miércoles en el banquillo de los acusados ante la sección tercera de la Audiencia Provincial de Valencia, en una vista oral que ha reservado un total de cuatro sesiones para la celebración de un juicio en el que declararán los agentes de la Guardia Civil encargados de la investigación y los médicos forenses, entre otros testigos y peritos. Martins Monroig deslizó en una reciente entrevista con el diario Las Provincias que el denunciante es un “traficante condenado” y alegó que se encontraba en otro lugar en el momento de los hechos.