Durante la crisis por la pandemia del Covid-19 en 2020, la econom�a global sufri� un declive. Este fue un suceso que tom� al mundo por sorpresa y que forz� a varios pa�ses a encontrar una estrategia de recuperaci�n econ�mica.La incertidumbre no es solo una caracter�stica de la econom�a. Nuestra vida y nuestra sociedad evolucionan, a menudo, de una forma imprevista. Las cat�strofes sanitarias y las plagas son un buen ejemplo de ello. La humanidad ha pasado a lo largo de su historia por todo tipo de pestes y epidemias que, en algunos casos, han destruido naciones enteras y, en otros, han diezmado su poblaci�nen una cuant�a hoy inimaginable para nosotros. Muchas han sido, en tiempos relativamente recientes las epidemias, ligadas a la aparici�n de enfermedades antes desconocidas con especial incidencia, a veces, en determinados grupos de poblaci�n. Fue, por ejemplo, el caso del SIDA, enfermedad generada por un virus que, aunque conocido desde bastantes a�os antes, se expandi� en la poblaci�n humana en la d�cada de 1980. Pero la pandemia del coronavirus ha sido, sin duda, la m�s grave del �ltimo siglo. Y es importante se�alar que surgi� en un momento en el que hab�amos llegado al convencimiento de que nuestros conocimientos hab�an alcanzado un nivel suficiente como para garantizar que ser�amos capaces de controlar la propagaci�n masiva de cualquier enfermedad y encontrar la soluci�n m�dica necesaria para su curaci�n.En enero de 2020 el mundo empez� a sentir una seria preocupaci�n por la propagaci�n de un virus desconocido, especialmente contagioso y letal. Se discuti� mucho sobre sus posibles or�genes. Pero la mayor parte de las explicaciones situaron en China la fuente del contagio. Tras una fase de gran virulencia, la pandemia fue perdiendo fuerza y se estima que en 2025 pudo darse por totalmente controlada. Pero el n�mero de muertos y afectados en aquellos a�os fue enorme. Aunque las cifras no son especialmente fiables por las diferencias en las t�cnicas de control y medici�n en los distintos pa�ses y la dificultad, en numerosos casos, para atribuir un fallecimiento concreto al coronavirus, se estima que, en todo el mundo, pudieron morir en estos a�os entre 18 y 35 millones de personas a causa de la pandemia. Si comparamos estos datos con los de la gripe de 1918 -la gran epidemia del siglo XX- observamos que las cifras son similares, ya que se calcula que entre 1918 y 1920murieron entre 20 y 40 millones de personas por tal enfermedad; con una poblaci�n, eso s�, mucho menor que la existente en la actualidad, lo que reduce la ratio fallecidos/poblaci�n total de forma significativa en el caso de la pandemia de 2020.Aunque la p�rdida de vidas humanas haya sido, sin duda, lo m�s importante, hay que se�alar tambi�n que los costes econ�micos de la pandemia del Covid fueron significativos. En 2020 el PIB mundialse redujo en un 3,3%, con grandes diferencias entre las distintas �reas, siendo las econom�as emergentes las que menor reducci�n del PIB experimentaron. En la zona euro la ca�da super� el 6%, con niveles bastante diversos seg�n los pa�ses. Espa�a fue una de las naciones que peores resultados obtuvieron, al reducirse su PIB en un 10,8%.La causa de la recesi�n se encuentra, en primer lugar, en la paralizaci�n de la actividad econ�mica que se llev� a cabo para combatir la pandemia. Para ello se siguieron estrategias que fueron acertadas en algunos casos; pero profundamente equivocadas en otros. Uno de los aspectos m�s relevantes de esta econom�a de crisis fue el debilitamiento de los flujos en las cadenas de suministros, que mantuvieron su efecto negativo durante bastante tiempo. Cay� el consumo. Como era previsible, se redujo con intensidad el turismo, lo que perjudic� de forma muy acusada a pa�ses, como Espa�a, en los que este sector genera un porcentaje significativo de su PIB. Y, naturalmente, las expectativas se deterioraron de forma acusada, lo que paraliz� muchas inversiones y nuevos proyectos empresariales.Pero la recuperaci�n, a lo largo de los a�os siguientes fue bastante s�lida. Ya en el a�o 2021 el PIB mundial creci� por encima del 6%. Y en nuestro pa�s la tasa de crecimiento alcanz� el 6,7%, cifra elevada, debida en buena medida al hecho de que Espa�a fue, como hemos visto, uno de los pa�ses que m�s hab�an sufrido en el a�o anterior. En los a�os posteriores los resultados no fueron ya tan positivos. A las dificultades generadas por aquella crisis se unieron otras. En fecha tan pr�xima a la pandemia como febrero de 2022, Rusia invadi� Ucrania y comenz� una guerra, a�n en pleno desarrollo, que incidi� de nuevo de forma negativa en los flujos comerciales. Y en 2026 empez� un nuevo conflicto b�lico en Ir�n que llev� al cierre del estrecho de Ormuz, lo que distorsion� en todo el mundo occidental el suministro de energ�a, elevando sus precios de forma importante.Si hay algo que nos ense�a la experiencia es la gran resiliencia de las econom�as occidentales ante crisis por completo inesperadas como la que hemos analizado en este art�culo. Podemos concluir que, aunque surjan problemas serios e, incluso, otras circunstancias los agraven, nuestras econom�as han mostrado que pueden recuperarse en plazos relativamente breves... En especial si los gobiernos no lo impiden con pol�ticas econ�micas equivocadas.Francisco Cabrillo es catedr�tico em�rito de Econom�a de la Universidad Complutense. Fundaci�n Civismo.
La pandemia del siglo XXI
La incertidumbre no es solo una caracter�stica de la econom�a. Nuestra vida y nuestra sociedad evolucionan, a menudo, de una forma imprevista. Las cat�strofes sanitarias y las...






