La economía global empieza a reorganizarse menos en torno a la eficiencia y más en torno a lo que los expertos denominan seguridad económica
Durante décadas, la economía global se organizó en torno a una lógica bastante clara: eficiencia, integración y apertura. Hoy ese entorno es menos previsible. En el último año, la incertidumbre en comercio, energía y geopolítica ha dejado de ser un episodio puntual para convertirse en una característica más persistente del entorno económico. ...
Desde el punto de vista económico, esto importa especialmente por un motivo: la incertidumbre frena la inversión. Cuando las empresas no tienen visibilidad sobre la demanda futura, las reglas comerciales o el entorno regulatorio, tienden a posponer o reducir sus decisiones de inversión. Y cuando la inversión se debilita, también lo hacen la innovación, la productividad y el crecimiento a medio plazo.
La evidencia reciente de la OCDE es clara. La incertidumbre económica y de políticas públicas ha aumentado de forma significativa en los últimos años, impulsada en particular por tensiones comerciales. Este aumento ya está teniendo efectos medibles: estimaciones de la OCDE sugieren que la incertidumbre ha contribuido de manera significativa a la debilidad de la inversión en varios países, y que aumentos persistentes de la incertidumbre se pueden reducir de forma apreciable, del orden de hasta un punto porcentual, el crecimiento de la inversión en el corto plazo.






