La incertidumbre complica cada vez más las previsiones económicas, pero los ojos están puestos en Trump, Ucrania y la IA. Europa se la juega entre Francia y Alemania

Los economistas han predicho nueve de las últimas cinco recesiones, dice el viejo chiste contra el gremio, y como toda broma, encierra su verdad: la mayor parte de las previsiones yerran y las crisis importantes, como la de 2008, agarran al mundo con el paso cambiado. Ahora parece lo contrario. La economía mundial cumple 15 años continuados sin una recesión generalizada al margen del breve parón de la pandemia, pese a la grave policrisis que la amenaza desde 2020. A la covid le siguió la peor escalada inflacionista en 40 años, que los bancos centrales combatieron con una abrupta subida de los tipos de interés. La invasión rusa de Ucrania provocó un grave choque energético en Europa y, al reg...

resar a la Casa Blanca, Donald Trump declaró una guerra comercial global.

Y la nave va. El final de 2025 desprende un aroma similar al de 2023 y 2024, un balance mucho mejor de lo esperado al inicio, aunque llegue de forma muy desigual a pie de calle. El crecimiento mundial mantendrá una velocidad de crucero del 3%, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), con diferencias entre Estados Unidos (1,9%) o la zona euro (1%), claro. La Bolsa estadounidense y los índices globales se encuentran en máximos históricos y el desempleo en el mundo rico, en mínimos.