Día sí, día también amanecemos con nuevos titulares (o post en alguna red social) anunciando cambios en las reglas de juego en función de los choques entre países. Las reglas del comercio exterior se resquebrajan. Tratados que se revisan o mueren, guerras arancelarias de ida y vuelta y nuevas normas regulatorias que cambian sin tiempo para asentarse dibujan un entorno cada vez más incierto para las empresas internacionalizadas. En cuestión de pocos años, hemos pasado de un orden multilateral a un mapa comercial fragmentado por bloques, acuerdos bilaterales y rivalidades geopolíticas

Ante este escenario caracterizado por la alta incertidumbre y en el que la geopolítica cobra cada vez más protagonismo, las compañías no saben cómo actuar. “Ya no tenemos puntos de referencia, tratados certeros, las políticas de alianzas se han roto. El orden multilateral ha muerto rápidamente y las implicaciones que tiene para las empresas internacionalizadas son tremendas”, resume Ángel Saz-Carranza, director de EsadeGeo.

Para Mireya Solís, directora del Centro de Estudios de Política Asiática de Brookings, “hemos dejado atrás la era de la globalización benigna, pero aún no tenemos claridad sobre cuál será la nueva normalidad para la economía mundial”. En su opinión está claro que esta nueva era se caracterizará por el nacionalismo económico, las fricciones comerciales y el uso de herramientas económicas en la competencia geopolítica, pero aún se desconoce muchos de los factores determinantes para la viabilidad de las empresas internacionales.