El mundo ha sido pocas veces un lugar apacible, pero cabe hacer el ejercicio de intuir qué pensará alguien que entrase en coma en febrero de 2020 y haya despertado ahora. La acumulación de crisis, guerras y shocks han acelerado procesos -solo alguno de ellos positivos- y han convertido la pila de riesgos, en especial económicos, en casi inasumible. O en directamente inasumible, según la última advertencia lanzada por la directora gerente del Fondo Monetario Internacional, Kristalina Georgieva.Tras enfrentarse a una crisis tras otra en los últimos años, el mundo necesita sentar unas bases que puedan resistir las crisis, que se han vuelto cada vez más frecuentes, ha exigido Georgieva a la comunidad internacional en el transcurso de una entrevista con un podcast de Bloomberg. "Me preocupa que aún no hayamos interiorizado del todo que así es como va a ser el mundo", se sincera la directora gerente de la institución con sede en Washington. "No vamos a llegar a un punto en el que las crisis desaparezcan", ha querido extremar su sinceridad desde un cargo que seguramente lleve implícito intentar transmitir calma.
Georgieva, que lleva al frente de la entidad crediticia desde 2019, ha atravesado la pandemia de covid, la guerra en Ucrania, la agitación por los aranceles y ahora el conflicto en Oriente Medio. El FMI tiene una capacidad de préstamo de algo menos de un billón de dólares y su trabajo -tal y como ella lo ha descrito- consiste en mantener a los 191 miembros del fondo centrados en trabajar juntos por el bien común de la economía mundial. "La mejor arma con la que contamos es el análisis objetivo", ha reivindicado.










