De Telef�nica a Indra, Ferrovial, OHLA, Grifols o Repsol, la banca de negocios dispara el uso de opciones para inversores estrat�gicos y financieros.Todo el mundo asume que TCI, el fondo de inversi�n liderado por Cris Hohn, posee el 10% de Ferrovial. La realidad es que, de acuerdo a su �ltima comunicaci�n a los reguladores del mercado, esa firma solo controla el 1,5% de las acciones del grupo de infraestructuras, pero cuenta con opciones para hacerse con otro 8,5%, aparcadas en bancos como Bank of America y HSBC.Este modelo de irrupci�n en el accionariado de empresas cotizadas en Espa�a por parte de inversores estrat�gicos, a trav�s de derivados financieros, se ha extendido en los �ltimos a�os, con casos recientes en grupos como Telef�nica, Indra y OHLA, por ejemplo.Por otro lado, estos contratos tambi�n son utilizados por inversores puramente financieros que quieren cubrir riesgos o ganar exposici�n a un valor con un desembolso m�nimo, como puede apreciarse ahora en Grifols, Repsol o Amadeus.En todos esos casos, la gran banca de inversi�n de Wall Street -y en menor medida algunas entidades europeas- operan como intermediarios, actuando como contraparte de esas transacciones, garantizando al inversor el derecho a recibir las acciones en el futuro a un determinado precio.Seg�n c�lculos de EXPANSI�N, a partir de los registros oficiales (en los que se declaran participaciones y opciones por encima del 3% de los derechos de voto de una cotizada), los bancos manejan derivados en compa��as del Ibex 35 y del resto del mercado continuo espa�ol valorados en casi 10.000 millones de euros (ver cuadro).Gigantes financierosGoldman Sachs, JPMorgan, Bank of America, Morgan Stanley y Citi, los gigantes estadounidenses, prestan ese servicio a sus clientes en empresas espa�olas.Entre las operaciones m�s significativas de esas entidades en los �ltimos a�os figura el apoyo de Morgan Stanley a STC para desembarcar en Telef�nica; el de JPMorgan a los Escribano en Indra y a los Amodio en OHLA; o el de Bank of America a TCI en Ferrovial. Por parte europea, ING, UBS, HSBC y Barclays tambi�n aparecen en los registros de la CNMV con derivados en empresas espa�olas.Los inversores emplean ese tipo de instrumentos por varias razones. La primera es que facilita tomar una posici�n significativa en una cotizada de manera sigilosa y sin provocar que el precio se dispare en Bolsa, como cuando se produce un aluvi�n de �rdenes de compra. En los derivados, el comprador negocia las opciones para adquirir las acciones en el futuro de manera privada con el banco de inversi�n, y �ste utiliza su cartera de t�tulos o la de sus clientes para garantizar esa posici�n progresivamente.El uso de esos instrumentos tambi�n reduce el desembolso inicial para comprar la participaci�n, ya que no se paga hasta que se ejecuta el derivado, y hasta entonces se van entregando comisiones a la contraparte. Los fondos cazaopas usan ese instrumento cuando entran en una empresa sometida a una oferta de adquisici�n.Los derivados tambi�n sirven para cubrir riesgos de fluctuaci�n de las cotizaciones. Morgan Stanley garantiza un precio m�nimo a las acciones de STC en Telef�nica hasta el final de la vida de su contrato, en 2028.Los Escribano ten�an un acuerdo con JPMorgan con un suelo y un techo para sus opciones en Indra. Cuando decidieron no seguir en la empresa de defensa, esos inversores deshicieron el derivado y el banco devolvi� las acciones que hab�a tomado prestadas a diversos fondos para sustentar esa posici�n.C�mo funcionaLos derivados (normalmente equity swaps) dan al inversor la opci�n de compra futura de un valor a un precio determinado, pactada con un banco de inversi�n fuera del mercado. La ejecuci�n puede realizarse con la entrega de las acciones al importe acordado o por la entrega en met�lico de la diferencia entre la cotizaci�n de ese momento y el precio del contrato.Los bancos que ejercen como contraparte cubren su propio riesgo de fluctuaciones de la cotizaci�n, ganando exposici�n a las acciones al precio pactado con su cliente.Vigilancia regulatoriaEl incremento en el empleo de derivados y de otras operaciones fuera de los mercados cotizados tiene en alerta a los reguladores, por su posible impacto en la formaci�n de precios. El supervisor europeo Esma ha lanzado una consulta para estudiar si hay que poner l�mites al auge de esas transacciones bilaterales.Otro elemento de debate, planteado recientemente es el potencial uso de derivados para ganar influencia o el control de una cotizada por la puerta de atr�s. Por ello, se exige declarar cuando se tienen opciones por encima del 3%, aunque no hayan sido ejecutadas.Las opciones que dan derecho a la compra futura de acciones est�n siendo utilizados para allanar algunas ofertas p�blicas de adquisici�n (opas). UniCredit, en su lucha por Commerzbank, compr� derivados para asegurarse el salto por encima del 30% del capital en el banco alem�n. Uber, en su opa sobre Delivery Hero, suma a su 24,7% derechos por otro 11%. No es algo nuevo: en su d�a, Enel emple� las opciones en su asalto a Endesa.