GUADALAJARA.- El dispositivo contra el incendio de La Mierla prepara una gran barrera de contención en las parameras de Atienza para intentar frenar unas llamas que ya han recorrido más de 30 kilómetros por la Sierra Norte de Guadalajara, calcinando hasta el momento 16.000 hectáreas en un perímetro de 100 kilómetros.
La estrategia del Centro de Coordinación Operativa Integrada (CECOPI) pasa por aprovechar la orografía y la vegetación de una zona próxima a Prádena de Atienza, situada a unos 16 kilómetros de donde está actualmente la cabeza del incendio, ante la previsión de que el fuego pueda avanzar durante el día y la próxima noche una distancia similar a los 13 kilómetros recorridos en las últimas horas.
El objetivo es ganar tiempo para abrir ese cortafuegos capaz de detener el avance del frente principal. Para que esta preparación sea posible, "queremos seguir ralentizando el incendio", ha explicado este domingo la consejera de Desarrollo Sostenible de Castilla-La Mancha, Mercedes Gómez, desde el puesto de mando avanzado (PMA) instalado en el municipio de Tamajón.
Mientras esta operación se prepara contrarreloj, las llamas golpean con especial intensidad los términos de Bustares y Gascueña. Ambas localidades forman parte de los veintiún pueblos evacuados y sus cascos urbanos están siendo defendidos por los equipos desplegados sobre el terreno. Medidas a las que se ha sumado el confinamiento de cuatro localidades más en las últimas horas: Ujados, La Miñosa, Albendiego y Cañamares, que vienen a sumarse a Hiendelaencina.










