Cuando Alberto Núñez Feijóo arrojó por la ventana de la sede central del PP a su antecesor, Pablo Casado, por atreverse a cuestionar la decencia -y posible delincuencia- del hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, le indicaron que debía tirar también la bandera de Galicia, empadronarse en Madrid y abrazarse muy fuerte a la rojigualda, que era de la (ultra)derecha y nada más que de ella. Hace unos años que se ha reforzado la moda de llevar la bandera de España en las muñecas, relojes, polos, jerseis, cinturones, calzoncillos, coches o correas de perros patriotas -que no saben que lo son- para indicar que se está en el lado correcto de la Historia, el del español puro: conservador/a, católico y castellanohablante, entre otras variables, que van desde ser del Real Madrid hasta practicar la homofobia, la xenofobia o el fascismo, en función de la radicalización del sujeto. PublicidadAlberto Núñez Feijóo ha decidido ir más allá este sábado, seguramente, celoso de aquella frase de Zapatero que aseguraba que "el PSOE es el partido que más se parece a España", y ha querido apropiarse de la selección española, a la que no le he escuchado llamar la Roja ni cuando se equivoca, que es bastante. El presidente del PP, en uno de sus alardes habituales de genialidad a pocas horas de que se celebrase la final del Mundial 2026 entre España y Argentina, ha reprochado al Gobierno que algunos de sus socios "con poder de decisión", en referencia a los aliados de la investidura de Pedro Sánchez, no apoyen a la selección española y estén deseando que "pierda". Lo cierto es ningún partido del arco parlamentario ha confesado estar haciendo brujería para que pierda la Roja, e incluso, líderes políticos independentistas como Gabriel Rufián o independentistas practicantes como el presidente del Barça, Joan Laporta, han explicitado su posicionamiento a favor de la selección española. Laporta está en EEUU para ver la final, no en vano, lleva a ocho de sus jugadores en la selección española. La lista de la Roja 2026 la forman ocho jugadores del F.C. Barcelona, tres del Atlético de Madrid, tres del Arsenal, tres más del Athletic Club y otros nueve respectivamente del Chelsea, Manchester City, Osasuna, Celta de Vigo, Real Sociedad, PSG, Tottenham, Bayer Leverkusen y Crystal Palace; ni un solo jugador del Real Madrid, lo cual dicen en los periódicos del ramo que ha molestado bastante al equipo del reelegido Florentino Pérez.Los "socios" de investidura que han demostrado un mayor rechazo a apoyar al equipo español frente a Argentina han sido, precisamente, aquellos a los que hoy corteja Feijóo sin pudor alguno. Junts, con Miriam Nogueras o Jordi Turull al frente, han revindicado su propia selección catalana, como el lehendakari, Imanol Pradales (PNV) o la dirección de EH Bildu piden su selección vasca al mismo nivel que la española, al igual que hace el BNG en Galicia. El deseo de estos partidos por disponer en sus territorios de selecciones independientes de la española, no obstante, no frena a los alcaldes y alcaldesas independentistas a la hora de poner pantallas en las zonas públicas de sus municipios, que tampoco hay que pasarse y un buen partido es un buen partido para la mayoría de votantes y lo juegue quien lo juegue. Pero Feijóo no debe de haberse enterado de esto y mira que hasta en Pontevedra (BNG) habrá pantalla. El presidente del PP es especialista en meterse en fregados incomprensibles, sobre todo, después de la que lió su mentor Mariano Rajoy en Francia con los no-franceses que sí lo son en la selección gala, aunque sean negros. Intentar apoderarse de la Roja como marca PP, al igual que hacen con la bandera española, es una patética hipérbole más tras el bochorno de la guerra entogada de años contra la ley de amnistía, con PP y Vox al frente. "Quiero deciros que el domingo vamos a ver el partido. Yo lo voy a ver con Almeida para que veáis que cumplo mis obligaciones de empadronado en Madrid -dijo Feijóo el sábado desde Santiago de Compostela-. Quiero decir que no somos del mismo equipo de fútbol [el alcalde de Madrid es de Atlético y Feijóo era del Deportivo, el Celta y el Real Madrid, al menos, en 2023], pero el domingo todo el PP de España será de un único equipo de fútbol que es la selección española. No todos los partidos pueden decir lo mismo. Somos el partido de España”. Los reyes del ingenio y la palabra es lo que son, y eso que les faltó decir lo que piensan: si la Roja pierde, es culpa de Sánchez por tener esos socios de investidura, y si gana, es gracias al PP, por supuesto, porque Feijóo quiere.
El PP es el partido que más se parece a la Roja
Feijóo se ha encaprichado con la selección española








