�13 de junio de 1979. Diez d�as despu�s de la muerte de Gladys del Estal, ETA ataca de nuevo la central de Lem�niz. Colocan una bomba en la parte inferior de un tanque de aceite destinado a la refrigeraci�n de la turbina. Uno de los montadores de la empresa Tamoin aprovecha el cambio de turno para comerse un bocadillo sobre una plataforma en la parte superior del tanque. �ngel Ba�os Espada sale despedido y sufre una tremenda ca�da que le causa la muerte. Era padre de cinco ni�os�.En 1972 la empresa Iberduero anunci� su intenci�n de construir una central nuclear en la localidad vizca�na de Lem�niz, en plena costa vasca, a 30 minutos del popular promontorio de San Juan de Gaztelugatxe. El franquismo tocaba a su fin y la energ�a nuclear era presentada como un s�mbolo de modernidad, pero el miedo at�mico era palpable en la poblaci�n. En el Pa�s Vasco, la oposici�n popular a la central, impulsada por los grupos ecologistas, fue inmediata. El grito �ETA, Lem�niz, Goma 2� comenz� a ser habitual en las numerosas manifestaciones antinucleares y la banda terrorista no tard� en aprovechar el caldo de cultivo. Los atentados comenzaron a sucederse y dejaron cinco v�ctimas entre obreros e ingenieros. Un oscuro episodio de nuestra historia reciente que es abordado por el guionista Florentino Fl�rez y el dibujante Guillermo Sanna en el c�mic Lem�niz. ETA y el movimiento antinuclear (Norma Editorial).�Lo hemos hecho para que esto no se olvide. Hay v�ctimas de las que nadie habla. Apenas ha habido juicios por los asesinatos de Lem�niz. En el caso de ETA son cerca de 400 sin investigar. Creo que eso no puede seguir as�. Si tanto insistimos en sacar a los muertos de las cunetas, tambi�n hay que atender a estos otros que tienen familiares vivos. Si hubieran matado a mi padre me habr�a gustado saber qui�n fue�, destaca el guionista.Fl�rez, nominado a dos premios Eisner por sus ensayos sobre los dibujantes Steve Ditko (Ditko Unleashed!) y Wally Wood (Woodwork: Wallace Wood 1927-1981) aborda el c�mic de modo cronol�gico para plasmar as� sus sensaciones �al documentar la historia�. �Llevaba tiempo d�ndole vueltas a una obra sobre ETA, algo que representara bien todo el problema. Y cuando me top� con la historia de la central sent� que ten�a todos los elementos que quer�a reflejar. Coloqu� los datos y ellos solos construyeron la historia�, recuerda.ALBERTO U�AGORRI, EL NI�O DE LEM�NIZLa obra no esquiva ning�n tema. Narra, por ejemplo, lo ocurrido el 26 de junio de 1982, cuando el ni�o de 10 a�os Alberto U�agorri resulta herido de gravedad en Renter�a por una bolsa-bomba colocada por ETA en un almac�n de Iberduero. El peque�o U�agorri estuvo varias semanas debati�ndose entre la vida y la muerte. Perdi� el pie izquierdo y qued� ciego de un ojo y, para consolarlo, su madre lo comparaba con el pirata Long John Silver de La isla del tesoro. �Eso lo cuenta el propio ni�o y es una buena met�fora de lo que vivieron chavales vascos como los que se muestran en el relato: muchos encontraron mentores negativos que le resultaban muy atractivos�, detalla. En las vi�etas, personas reales como los ingenieros Jos� Mar�a Ryan y �ngel Pascual, los miembros de ETA David y Mario �lvarez Pe�a o el propio U�agorri interact�an con otros personajes ficcionados como Mikel o In�s, que lleva esa atracci�n por la rebeld�a a lo sexual y se sumerge en terrenos peligrosos. �A muchos j�venes se les hac�a ver que la revoluci�n molaba mil. Pero tambi�n hab�a otra parte de la juventud que tom� distancia y dijo "no, no elijo esto porque me lleva a un camino miserable"�, explica Fl�rez, quien tambi�n ejerce de cr�tico de c�mics.La parte pol�tica, su �ahora s�, ahora no� con respecto a la energ�a nuclear, fue una de las partes m�s complicadas de plasmar. �Quer�amos demostrar que alrededor del proyecto hubo mucha hipocres�a. Pero era duro de contar, frenaba el avance, pero al final pudimos integrarlo bien y aporta otro matiz�, afirma el guionista. Sanna, por su parte, recalca las dificultades con las que se top� a la hora de plasmar las manifestaciones en las vi�etas. �Hab�a pocas im�genes de muchas cosas�, reconoce el artista mallorqu�n, que ha hecho una pausa en su carrera en el comic-book norteamericano, en colecciones de Spiderman o Lobezno, para abordar una historia de no-ficci�n. �De las manifestaciones s� hab�a algunas fotos, pero eran de una calidad p�sima. Tuve que hacer una labor de arqueolog�a. Fui buscando cartel por cartel a ver cu�l me interesaba m�s y a qu� manifestaci�n correspond�a�, confiesa.El logotipo antinuclear dise�ado por Eduardo Chillida en 1974 �por una Euskadi no nuclear� se entrecruza en las p�ginas de Sanna con los tricornios de la Guardia Civil, las capuchas de los terroristas de ETA y los rostros de sus v�ctimas. �Mientras dibujaba y hac�a personajes reales, lo que ten�a siempre en la mente era que se parecieran. Sobre todo, si eran v�ctimas. Intent� plasmarlos lo mejor posible para que las familias los reconocieran. La parte de los atentados fue dura, pero intent� mostrarlo de una manera que resultara del mejor gusto posible�, afirma el dibujante.�Quer�amos homenajear la Transici�n y las v�ctimas, pero de una forma que un chaval lo pudiera leer. Que fuera como Tint�n, de 6 a 60 a�os. Que un abuelo se lo pueda comprar a su nieto�, explica el guionista, que s�lo tiene piropos para su colaborador. �Guillermo es un profesional de la NBA. Todo lo que est� en el guion mejora. Aborda cosas complicadas, como los cambios de edad de los ni�os, que es algo que se le ha dado fatal a los mejores dibujantes�, relata. �Es como una obsesi�n para m�. Conseguir que los ni�os cuando vayan creciendo se sigan reconociendo�, a�ade Sanna. �En Marvel esto no pasa. Normalmente en un n�mero aparece el protagonista y dos o tres personajes m�s. Pero aqu� hay una gran galer�a. Y todos fumaban, hab�a mucho bigot�n y adem�s ten�an peinados parecidos�, bromea el dibujante. En un principio, Sanna cambi� su estilo. �Pens� que esto era una novela gr�fica y, al no salir superh�roes, ten�a la sensaci�n de que era otra movida, pero al final es el estilo que tengo y volv� a mi trazo habitual. Al final todo es trabajo�, resume.LEM�NIZ: DE CENTRAL NUCLEAR A PISCIFACTOR�ALa obra finaliza con una cronolog�a que detalla los hechos reales que se abordan en cada p�gina, en lo que parece una especie de homenaje al ep�logo de From Hell, la obra maestra sobre Jack el Destripador de Alan Moore y Eddie Campbell. Pero Fl�rez reh�ye de la comparaci�n. �Cuando hac�a esto Alan Moore a m� me daba 100 patadas. Pensaba: "Ese pedorro viene aqu� a demostrar todo lo que sabe, todo lo que ha buscado y llena de conejitos de Pascua todas las vi�etas". Lo he hecho porque, pese a tener toda la informaci�n, consider� que nuestra prioridad era dram�tica: hab�a que presentar buenos personajes y una historia entretenida. La informaci�n pasaba a un segundo plano. As� que optamos por no contar todo, pero s� aportar los datos necesarios para que quien se quede con curiosidad pueda completar �l mismo la historia�, afirma Fl�rez.En septiembre de 1982, el Gobierno de Espa�a se hizo cargo de la finalizaci�n de la central nuclear de Lem�niz. Un mes despu�s, el PSOE gan� las elecciones generales. Las obras no se reanudaron y en 1984 el Gobierno decret� la moratoria nuclear, paralizando tres centrales en construcci�n: Sayago, Valdecaballero y Lem�niz. �Las �ltimas noticias es que de all� saldr�n los primeros lenguados en 2030. Quieren convertir los restos de la central vasca en una piscifactor�a. No lo voy a comparar con Auschwitz, pero all� muri� gente. Si se ha convertido en un solar es porque hubo asesinatos. Pero parece que quieren convertirlo en un chiste. Hacer una piscifactor�a busca un componente ecol�gico. Es como decir "fijaros que ten�amos raz�n, no solo ganamos, sino que adem�s os damos algo guay". A m� esto me parece un poco repugnante�, concluye el guionista.
Lem�niz: un c�mic para "homenajear a las v�ctimas" del horror antinuclear de ETA: "Lo hemos hecho para que no se olvide. Hay v�ctimas de las que nadie habla"
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