La condena a David Sánchez y el aval de la Audiencia de Madrid para que Begoña Gómez sea juzgada por un jurado popular han devuelto esta semana a Moncloa a un terreno más propicio para responder al frente judicial que cerca al presidente del Gobierno: la denuncia del lawfare y de las "causas políticas". Las dos resoluciones, concentradas en apenas unos días y que afectan directamente a la familia del presidente, han permitido a los socialistas rearmar un relato que llevan tiempo utilizando y presentar ambos procedimientos no como episodios aislados, sino como parte de una estrategia más amplia de persecución contra Pedro Sánchez. Un marco que Moncloa pretende proyectar ya sobre una precampaña de las generales marcada por el avance de las causas judiciales en su entorno y por un cerco que, aunque no le afecta procesalmente de forma directa, apunta cada vez con mayor intensidad al presidente y futuro candidato.Desde el Gobierno cuestionan que el hermano del presidente haya sido condenado "sin pruebas" y sostiene que la investigación contra su esposa es "una cacería" que continúa avanzando pese a que, a su juicio, la instrucción no haya acreditado ningún delito. Con ese argumentario, Moncloa trata de desplazar el debate desde la situación procesal de ambos hasta la motivación política que atribuye a las causas: Sánchez no sería únicamente el familiar de los investigados, sino el verdadero destinatario de un cerco judicial orientado a desgastarle y a forzar por otras vías lo que la oposición no ha conseguido en las urnas.El movimiento no se explica solo por la necesidad de contener el impacto inmediato de las decisiones judiciales. En el Gobierno asumen desde hace tiempo que la legislatura ha entrado en una fase de lógica electoral en la que Sánchez está dispuesto a resistir hasta agotar todas sus opciones. En ese contexto, ya empiezan a ordenar el relato con el que pretende llegar a las próximas generales: frente a una oposición que sitúa la corrupción y las investigaciones judiciales en el centro de su ofensiva, el PSOE buscará contrarrestarlo mediante la denuncia de una persecución política, mediática y judicial contra el presidente que también puede movilizar a su electorado.El cerco judicial se estrecha alrededor de Sánchez no solo por las causas que afectan a quienes han formado parte de su entorno político, como el exministro José Luis Ábalos, su ex secretario de Organización Santos Cerdán o su exjefe de gabinete Juanma Serrano, entre otros, sino porque alcanza ya directamente a su esposa y a su hermano. El presidente no está formalmente investigado, pero Moncloa interpreta que cada procedimiento que avanza contra su familia termina apuntándole políticamente a él en plena precampaña de las elecciones de 2027.Precisamente por eso, la teoría del lawfare ofrece al Gobierno una respuesta capaz de unir todas esas causas bajo un mismo paraguas y convertirlo en un elemento de movilización. Las encuestas más recientes apuntan que la mayoría de los votantes del PSOE duda de la imparcialidad de la Justicia cuando investiga a partidos políticos y muestra un claro escepticismo ante algunas de las causas que afectan al entorno de Sánchez. En este sentido, utilizan las últimas resoluciones para reforzar la idea de que existe una ofensiva coordinada contra Sánchez y trasladar a su electorado que lo que está en juego no es únicamente el futuro del presidente, sino la continuidad del proyecto progresista frente a poderes que tratan de derribarlo. Las decisiones sobre David Sánchez y Begoña Gómez han dado así a Moncloa nueva munición para una batalla política que ya mira menos a los juzgados que a las urnas. Al choque con el Supremo por la amnistíaEl Gobierno está extendiendo esa misma lógica a la batalla judicial sobre la amnistía. La sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) conocida el jueves ha permitido a Moncloa reivindicar la compatibilidad de la norma con el derecho comunitario y contraponer el aval europeo a las resistencias que la ley ha encontrado en una parte de los tribunales españoles.El Ejecutivo ha presentado la resolución como el cierre de un debate que, en palabras del ministro de Justicia, Félix Bolaños, en España no siempre fue jurídico, sino "visceral". El Gobierno sostiene que, tras los pronunciamientos del Tribunal Constitucional, que avaló la norma, y del TJUE, ha quedado despejado el camino para la plena aplicación de la amnistía y reclama ahora que los tribunales la ejecuten también respecto a los dirigentes del procés que todavía no se han beneficiado de ella. El ministro Óscar Puente incluso ha instado a Carles Puigdemont a "plantar cara de una vez" y regresar a España a pesar de la orden de detención que pesa sobre él desde 2017.En Moncloa no esperan un deshielo con Junts, más bien, se están valiendo del fallo europeo para azuzar la tesis de que parte de la ofensiva contra Sánchez se ha revestido de decisiones judiciales que luego no han resistido el examen de otras instancias, en el caso de la amnistía, del TJUE. Frente a quienes denunciaron que la medida de gracia quebraba el Estado de derecho o chocaba con los valores europeos, Moncloa reivindica ahora que la controversia estuvo alimentada desde el inicio por una oposición política trasladada a los tribunales.La amnistía se convierte así en una suerte de precedente con el que el Gobierno pretende validar su discurso más amplio sobre el lawfare. Con el caso de su esposa y la condena de su hermano, junto con la amnistía respaldada por la Justicia europea, Sánchez encuentra una misma línea con la que ordenar dos realidades diferentes: denunciar una persecución judicial cuando los tribunales cercan a su entorno y poner en cuestión las decisiones de los tribunales españoles. Todo ello con la vista puesta en una precampaña que se desarrollará en clave judicial.
Moncloa aviva el 'lawfare' y la persecución a Sánchez tras los casos de su familia ante una precampaña en clave judicial
Los socialistas aprovechan el aval europeo a la amnistía para diferenciar a la justicia española de la europea y ensanchar la brecha entre el PP y Junts en la recta final de la legislatura.














