InternacionalPara Centroamérica, la llegada de un “Niño Godzilla” históricamente ha traído consigo sequías prolongadas, veranos severos y una alteración de las lluvias que afecta la agricultura.
El Niño representa una grave amenaza por las lluvias torrenciales, las inundaciones repentinas y las altas temperaturas. (Foto Prensa Libre: EFE)
En los últimos días comenzó a circular la expresión “Niño Godzilla” para referirse al fenómeno que actualmente se desarrolla en el océano Pacífico y que también afecta la temporada de huracanes en el océano Atlántico, la cual ha tenido un comienzo tranquilo, y quizá sea el momento de empezar a señalar al Niño como responsable.
Aunque el nombre puede parecer llamativo, el “Niño Godzilla” no corresponde a una categoría oficial utilizada por los organismos meteorológicos, sino a un apodo con el que los científicos suelen describir los episodios más intensos de este fenómeno climático, caracterizado por temperaturas del agua superiores al promedio en el Pacífico.
Según la cadena de televisión estadounidense CNN, el Niño se produce cuando las aguas superficiales del océano Pacífico se calientan más de lo normal, lo que altera la circulación atmosférica y modifica los patrones de lluvia y temperatura en distintas partes del mundo. Por ello, el fenómeno podría alcanzar una mayor intensidad en agosto.










