El Gobierno de la Generalitat presentó este sábado en Mataró el despliegue del Convenio Maresme, el programa que movilizará una inversión de 384 millones de euros hasta el 2032 para transformar la movilidad de la comarca. El proyecto incluye la conversión de la N-II en una vía urbana a modo de paseo, con limitación de carriles, nuevos accesos a la C-32, más de 40 kilómetros de carril bici y actuaciones para potenciar el transporte público y la movilidad sostenible.El President de la Generalitat, Salvador Illa, aseguró que el proyecto supone el paso definitivo “de la planificación a la ejecución” después de años de reivindicaciones. Destacó también que las actuaciones se han definido conjuntamente con los municipios. Pese a admitir que las obras requerirán varios años, defendió que tendrán “un efecto transformador relevante sobre la movilidad de la comarca” y anunció que el Govern seguirá trabajando con los alcaldes para abordar también el futuro de la red ferroviaria.La Generalitat dispone de 384 millones que tiene que ejecutar o devolver si no impulsa el proyectoEl secretario de Movilidad, Manel Nadal, dijo que el proyecto de pacificación de la N-II en Mataró ya está aprobado y que se podrá pujar este año para que las obras comiencen en 2027. “Hoy podemos anunciar que la pacificación de Mataró es una realidad”.Nadal recordó que el convenio, firmado con el Ministerio de Transportes a finales de 2025, ya dispone de los recursos necesarios, que responden a los 400 millones pactados en el 2010, de los que unos 90 se desviaron a otras prioridades, lo que provocó que el Ministerio paralizase la partida económica hasta hoy.“Ahora tenemos los 384 millones de euros y debemos ejecutarlos. Si no los gastamos, tendremos que devolverlos”, advirtió Nadal. Según detalló, el programa se divide en tres grandes bloques: la mejora de los accesos a la C-32, la transformación urbana de la N-II y un conjunto de actuaciones complementarias vinculadas al transporte público, la digitalización y la descarbonización de la red viaria.Entre las primeras actuaciones ya en marcha está la nueva rotonda de Alella y la pasarela sobre la N-II en Sant Pol de Mar. También está previsto impulsar próximamente el corredor de bus rápido entre Blanes y Lloret, en la comarca vecina de la Selva, que incorporará un nuevo carril bici.El alcalde de Mataró, David Bote, celebró que el proyecto empiece a materializar una reivindicación histórica. “Llevamos muchos años hablando de la pacificación de la N-II y ver que finalmente podemos tener los proyectos y empezar las licitaciones es una muy buena noticia para el conjunto del Maresme”, afirmó.Bote destacó que la reforma permitirá culminar la apertura de la ciudad hacia el mar y reforzará la conexión entre municipios. “Por primera vez estaremos conectados andando o corriendo por todos los pueblos del litoral del Maresme”, ha dicho.También el alcalde de El Masnou, Jaume Oliveras, celebró que “esta vez ya no tiene vuelta atrás”. Según afirmó, la transformación de la N-II es una reivindicación compartida desde hace décadas, pero advirtió de que el proyecto deberá ir acompañado de una mejora del transporte público. “La solución del Maresme pasa por este proyecto y también por reforzar Rodalies y el transporte por carretera”, aseguró. En este sentido es clave la reivindicación de los municipios del Maresme para incrementar el servicio de bus hasta Barcelona.Por su parte, la consellera de Territori, Silvia Paneque, defendió que el Convenio Maresme es un ejemplo de una nueva forma de entender las infraestructuras. “Esta pacificación mejora la movilidad, pero también la calidad urbana, la sostenibilidad y la integración de los municipios con su entorno”, aseveró.Paneque recordó que el programa incorpora también pantallas acústicas, aparcamientos de intercambio, instalaciones fotovoltaicas, nuevas conexiones peatonales y de bicicletas y actuaciones para reforzar la intermodalidad entre carretera, autobús y ferrocarril.El despliegue del convenio se prolongará hasta 2032 con el objetivo de que la actual autopista C-32 absorba buena parte del tráfico de largo recorrido mientras la N-II se convierta progresivamente en un paseo urbano más seguro, accesible e integrado en los municipios del litoral.Corresponsal de La Vanguardia en el Barcelonès Norte y corresponsal y responsable de la edición local de La Vanguardia en el Maresme. @fedecedo